Las islas Malvinas se encuentran a unos 600 kilómetros de distancia del punto más cercano del continente, ubicado en Río Negro. Su superficie es de unos 11.700 kilómetros cuadrados y posee dos islas principales: Soledad y Gran Malvina, acompañadas de 200 islotes.
La historia del territorio insular es compleja y se remonta al mal llamado “descubrimiento de América” de 1492. Fue entonces que España tomó bajo su jurisdicción a las Malvinas –al igual que al continente-, y, en pos del derecho internacional, el reino castellano tomó posesión de las tierras.
Fuente: (euronews en español).
Así fue la historia
Desde entonces, las Malvinas sirvieron como descanso para los navegantes de las rutas marítimas que buscaban transitar el paso interoceánico ubicado en el Estrecho de Magallanes, al sur de nuestro país. En 1520, con la expedición que se realizó hacia este lugar, quedaron registradas en los mapas bajo propiedad española.
En 1670 y tras varios conflictos por expediciones de otros países a las islas, España redactó varios textos legales, entre ellos el Tratado Americano, entre España e Inglaterra. En 1713, la Paz de Utrecht aseguró esta posesión territorial y confirmó una exclusividad de navegación en el Atlántico Sur.
Fuente: (Granaderos a Caballo).
Sin embargo, la codicia fue superior a los acuerdos de paz y, hacia mediados de este siglo, conseguir las islas fue objeto de obsesión de Francia y Gran Bretaña. Estos países buscaban tener instituciones estratégicas geopolíticamente frente al estrecho de Magallanes.
Tras diferentes idas y vueltas y a pesar de que España envió un gobernador en 1767 para que residiera allí, una expedición británica llegó de manera clandestina y levantó un fuerte en Gran Malvina. España expuso el movimiento anti diplomático de las tropas británicas, pero no obtuvo una respuesta satisfactoria.
Fuente: (Gobierno de San Luis).
En 1770 expulsó a los ocupantes y, a punto de ir a la guerra, un acuerdo bilateral buscó calmar las aguas en 1771. No obstante, el retiro de las islas ocurrió tres años después; desde entonces, el reino español continuó su jurisdicción y control sobre el archipiélago.
32 hombres transitaron su gobierno hasta 1811, año en que la Guerra de la Independencia hizo todo más difícil y se requirieron refuerzos. Tras esto, los gobiernos de las Provincias Unidas consideraron a las Malvinas como parte de su territorio, un territorio heredado según el uti possidetis juris de 1810.
Fuente: (Televisión Pública Noticias).
En 1820, y más allá de las internas, David Jewett, coronel de la Marina Argentina, tomó posesión de su cargo en las islas en nombre de la patria que se avecinaba con fuerza. Fue el 10 de junio de 1829 que el gobierno argentino dio lugar a un decreto que creaba la Comandancia Política y Militar de las Malvinas.
En 1831, un buque de guerra estadounidense arrasó Puerto Soledad por una disputa legislativa en materia pesquera. El orden fue quebrado y el 3 de enero de 1833 una corbeta británica amenazó con el uso de la fuerza y exigió la rendición. En 1834 el gobierno inglés asignó a un oficial de la Armada.
Fuente: (Canal Encuentro).
Fue en 1841 que se dio el primer logro de colonización de las Malvinas, cuando el imperio británico nombró a un gobernador. Al enterarse de esto el Gobierno de Argentina solicitó explicaciones al embajador, quien alegó no estar informado de esta situación.
Años y años después, todos los países y organizaciones hicieron oídos sordos ante esta cuestión planteada por la Argentina. En 1908, Inglaterra anexó estos territorios como “dependencias de colonia”. Desde entonces, la usurpación ha sabido continuar, más allá de los intentos de recuperar las islas. Pero las Malvinas son y siempre serán argentinas.