Inocularse contra el coronavirus no es obligatorio en Argentina. Desde el Ministerio de Salud de la Nación, se busca instaurar una confianza nata, solidaria y voluntaria a la hora de aceptar la estrategia que la vacuna presenta como medida de prevención.
Por ello, gran parte de la población ha aceptado las dosis de la vacuna contra el SARS-CoV-2, ya que la evidencia científica y contundente demuestra que su implementación “ha salvado millones de vidas en el mundo”.
Fuente: (Televisión Pública Noticias).
Algunas cifras
Desde que la campaña de vacunación se ha implementado, la vacuna ha estado dispuesta de manera gratuita a la población a partir de los 3 años. Esta se llevó a cabo en diferentes etapas de acuerdo con las necesidades de cada grupo social y etario.
Hasta el momento fueron vacunadas 40.714.483 personas con la primera dosis y 37.249.224 con la segunda. Respecto del refuerzo, 17.800.751 dieron el paso y 3.026.224 llegaron hasta el último: la dosis adicional.

Cifras de vacunación de hoy.
Dónde obtener más información
En total, esto recaba 98.790.664 unidades administradas al 2 de mayo de 2022, a las 04:48 horas. Para saber cómo continúa el monitor público de vacunación se puede acceder a https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/vacuna/aplicadas.
De igual amnera, para obtener más información acerca de las diferentes inoculaciones, sus estadísticas y la información recolectada a lo largo de la pandemia, se dispuso del siguiente link: https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/vacuna/equipos-salud/informes-seguridad.
Fuente: (Televisión Pública Noticias).
¿Y la dosis adicional?
Además, el Ministerio de Salud recordó que esta puede ser coadministrada junto a otras vacunas, “pudiéndose aplicar el mismo día (en sitios diferentes) o días diferentes sin requerir intervalo entre las dosis”. Pero ¿quiénes deben darse la dosis adicional? Los siguientes grupos:
Personas de 50 años o mayores que hayan recibido un esquema primario con vacuna de virus inactivado (Sinopharm).
Tratamiento oncológico para tumores sólidos y oncohematológicos.
Receptores de trasplante de órgano sólido en tratamiento inmunosupresor.
Receptores de trasplante de células progenitoras hematopoyéticas en los últimos dos años o en tratamiento inmunosupresor.
Inmunodeficiencia primaria moderada o grave.
Personas que viven con VIH independientemente del recuento de CD4 y niveles de carga viral.
Tratamiento activo con corticosteroides en dosis altas o medicación inmunosupresora.
Insuficiencia renal crónica en hemodiálisis.
Enfermedades autoinmunes y/o tratamientos con inmunosupresores, inmunomoduladores o biológicos.