Por primera vez desde hace dos años, la Asociación Empresaria Argentina (AEA), una entidad que nuclea a las empresas más relevantes del país, se reunió en una jornada de debate. Allí, Federico Braun, titular de La Anónima, se refirió a la situación que atraviesa la cadena de supermercados que se extiende a lo largo del territorio.
El líder del grupo empresarial se refirió durante la jornada a diferentes temas que conciernen al ejercicio de mantener una compañía como La Anónima a flote, sobre todo, en momentos donde la inflación nada a contracorriente de los esfuerzos de una población entera. Durante la ronda de preguntas, esta situación fue, inevitablemente, un interrogante.

Federico Braun respondió a todas las preguntas con la sinceridad que lo distingue.
Declaraciones
Uno de los periodistas que se encontraba en el lugar consultó al líder de La Anónima lo siguiente: "¿Qué hace La Anónima con la inflación?" Braun respondió que “remarca precios todos los días”, a lo que le siguió una risa incómoda donde el malestar por la situación se dejaba ver.
Sin embargo, sus declaraciones continuaron: “Tengo 43 años de supermercadismo y siempre hubo algún tipo de control de precios. Esto es insólito. ¡Y todavía siguen creyendo en el control de precios! Lo que decimos siempre es que no somos formadores de precios: es una pequeña mentira porque somos formadores en una parte. En realidad, trasladamos cuando podemos trasladar”.
Fuente: (Minuto Argentina).
“Libertad de precios”
El líder de la cadena de supermercados afirmó: “Creo en la absoluta libertad de precios. Hay miles de años de historia y es ridículo imponer controles”. Según lo argumentado, el problema nuclear de los precios tiene que ver con la carga impositiva que se paga respecto de otros países de la región latinoamericana.
Fuente: (Télam).
A su vez, afirmó que hay municipios que “nos cobran el 2,2 % sobre ventas, por lo que multiplicaron por 200 lo que se supone era una tasa por la devolución de una prestación". Las declaraciones de Federico Braun fueron desde criticadas hasta apoyadas, consideradas poco diplomáticas hasta haber sido considerado que cinco palabras bastaron para resumir la paupérrima situación en la cual se encuentra la Argentina en su aspecto económico.