Desde mediados de septiembre, se aseguró, con proyecciones, que la demanda del petróleo caería y, con ella, su valor. El barril cerró agosto con un descenso del 5%, en un contexto de recesión que afecta su demanda y oferta. A la par, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados (OPEP+) aseguró que se recortaría la producción en 100.000 barriles de petróleo por día a partir de octubre, es decir, a partir de mañana.
Fuente: (Negocios TV)
Finalmente, y tras muchos rumores, el oro negro atraviesa una tendencia bajista y se aleja del máximo histórico que marcó en 2022: en ese momento, el barril de petróleo alcanzó los US$129. Actualmente, retrocedió un 38% y se ubicó cercano a los US$80. Ya en aquel momento se hablaba de rebote en los diálogos de carácter bursátil e inversionista.
Contexto internacional: así afecta su caída
A esta caída del petróleo se le suma un contexto internacional ineludible y que afecta gravemente al sector de la energía, pues la guerra entre Rusia y Ucrania ha arrastrado al resto de países con ella. Esto ha provocado que el próximo 2023 sea un año de complejidad económica que no debería tomar a nadie desprevenido, según lo indicado por expertos en el campo.
Fuente: (Canal 26)
A pesar de que la poca oferta había elevado el precio del petróleo, tras la entrada en recesión, afectó una cotización que descendió casi US$50. Esta situación provoca que el oro negro vea su primer trimestre negativo desde principios de 2020, cuando otro evento de carácter grave, la pandemia, llegaba a los factores que inciden en lo económico.
Fuente: (Negocios TV)
Qué se espera
Se espera que la cuota oficial conjunta de producción sea de 43.854 millones de barriles diarios de petróleo, cifra que implica un 43% de la demanda mundial de este combustible tan codiciado. Esta mañana se rumoreaba que la OPEP+ estaba considerando reducir la producción a un millón de barriles por día.