Después de tres intensas jornadas, que se llevaron a cabo los días martes, miércoles y jueves, la Ley Ómnibus cerró su primera semana de debate en la Cámara de Diputados y sin mayores novedades.
En el plenario de comisiones, el proyecto fue tratado y expuesto por varios de los funcionarios del Gobierno con el propósito de que la Ley Ómnibus sea aprobada antes de que termine enero.

El proyecto modifica más de 20 leyes.
Las presentaciones de los ministros que se encargaron de defender la Ley Ómnibus estuvieron marcadas por fuertes cruces políticos, especialmente de la oposición, la cual ha dejado en claro que no acompañará la iniciativa.
Asimismo, hubo roces entre aquellos legisladores que si bien no se muestran 100 % en contra del proyecto, buscan que el Gobierno haga algunas modificaciones, sobre lo cual ha advertido que no habrá cambios de fondo.

Los debates se han extendido por horas.
No obstante, ante un panorama todavía muy incierto, el Gobierno tendría que empezar a reconsiderar su postura si quiere alcanzar los votos necesarios para que la propuesta con más de 600 artículos sea aprobada.
En ese sentido, se especula que podrían negociar el tiempo en el que se le otorgarían facultades al Poder Ejecutivo y reducirlo de dos años a uno; también, se habla de omitir, por ahora, las modificaciones al sistema electoral, pero nada de esto está definido todavía.

Pese al pedido, Caputo no fue uno de los expositores.
De esta manera, el plenario de comisiones que debate el proyecto retomará su trabajo el próximo lunes, a partir de las 10:00, con la recepción de los testimonios de empresas, asociaciones, ONG y sectores alcanzados por lo dispuesto en dicha iniciativa, de las cuales muchas se han mostrado en contra.
La intención del bloque oficialista es comenzar el martes con el debate interno de los diputados, así que se prevé que el mismo lunes se defina cuál será el cronograma de trabajo para el resto de la semana.

El Gobierno presiona para que el proyecto se apruebe.
La advertencia del Gobierno al Congreso
Pese a que el Gobierno confía en que obtendrá el respaldo suficiente para implementar todas sus reformas, todavía no hay nada completamente asegurado. En ese escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, advirtió, y sin ir a defender el proyecto al Congreso, que si no se aprueba la ley, “las medidas serán más duras”.
En ese mismo tono, el vocero presidencial, Manuel Adorni, sostuvo que habrá graves consecuencias en el mercado de cambios si la propuesta no se aprueba. En tanto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien fue una de las expositoras esta semana, sostuvo: "Si esta ley no es votada en un país normal y si no toma el toro por las astas, va a ir una explosión".