El Gobierno decidió disolver la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) y, en su reemplazo, se creará ARCA (Administración de Recursos y Control de Aportes). Pero, más allá del cambio de nombre, habrá un profundo cambio en su estructura.
Según indicó el Gobierno, la ARCA impulsa una fuerte reducción del personal, especialmente en niveles jerárquicos, y de sus salarios, esto ya que con el nuevo organismo se busca “eliminar cargos innecesarios y mejorar en la eficiencia de la recaudación, optimizando la gestión pública”.

El cambio aún no ha sido oficializado.
Asimismo, la ARCA estará integrada por dos áreas clave: la DGI (Dirección General Impositiva), que estará a cargo Andrés Edgardo Vázquez, y la DGA (Dirección General de Aduanas) que liderará Andrés Velis. En tanto, la administradora general del organismo será Florencia Misrahi, antigua titular de la AFIP.
La entidad funcionará solo con 9 cargos jerárquicos, 18.158 empleados (lo que implica más de 3.000 despidos) y sueldos de $4.000.000. Desde la Casa Rosada, calculan que la medida generará un ahorro presupuestario de $6.400 millones al año.

Adorni hizo el anuncio.
"Este es un paso imprescindible para desmantelar la burocracia innecesaria que ha obstaculizado la libertad económica y comercial de los argentinos", detalló el vocero presidencial, Manuel Adorni durante el anuncio.
El organismo estará dentro del Ministerio de Economía, que preside Luis Caputo, y, tras el anuncio del Gobierno, se espera que la creación de la entidad se oficialice en los próximos días. También se preparan nuevas designaciones en la DGA y la DGI próximamente.

Por ahora no se han anunciado cambios en la recaudación.
Por el momento, el Gobierno nacional no especificó cómo se establecerán los cobros de impuestos luego del cierre de la AFIP. De todas formas, se espera que el nuevo organismo gestione las funciones.
Trabajadores de la AFIP iniciarán un plan de lucha por sus trabajos
El secretario general de la Aefip (Asociación de Empleados Fiscales y de Ingresos Públicos), Pablo Flores cuestionó la decisión del Gobierno nacional de cerrar la AFIP, lo que dejará a más de 3.000 trabajadores desempleados.

En ese sentido, el gremio denunció que los despidos son “persecución política”, por lo que iniciarán un plan de lucha. Asimismo, advirtió: “El Gobierno no mide la magnitud de lo que hace y está provocando que baje la recaudación”.