Mientras el Gobierno avanza con el veto a la Ley de Financiamiento Universitario, en paralelo prepara una medida para reglamentar un arancel en las universidades públicas para los extranjeros no residentes.
Se trata de una iniciativa que inicialmente estaba incluida en el texto original de la Ley de Bases. La propuesta abarcaría a las instituciones de educación superior de gestión estatal y universidades nacionales.

Continúa el conflicto entre universidades y Gobierno.
Lo que busca el Gobierno es cobrar aranceles a todos aquellos extranjeros que, sin residencia ni radicación, quieran estudiar alguna carrera de estudio superior en alguna de las universidades públicas del país.
El Gobierno busca reactivar la iniciativa que finalmente no fue incluida en la Ley de Bases, en medio del conflicto con las instituciones por la falta de presupuesto, por lo que este miércoles se realizó la segunda marcha federal universitaria.

El Congreso debatirá el veto presidencial.
En ese sentido, se espera que la oficialización de la medida tenga lugar después de que el veto a la Ley de Financiamiento sea debatida en el Congreso, previsto para este miércoles, 9 de octubre.
Una vez reglamentado el proyecto, serán las mismas casas de altos estudios las que deberán decidir si cobrarán o no a los extranjeros. Hasta el momento, esa posibilidad está prohibida en el país.

La medida afectaría a miles de estudiantes.
Además, la normativa buscará modificar los criterios para la distribución de los recursos presupuestarios en relación a la cantidad de alumnos que asisten a las instituciones y sus egresos.
No hay acuerdo por el veto a la Ley de Financiamiento Universitario
Luego de la marcha del miércoles, el presidente Javier Milei ratificó el veto a la Ley de Financiamiento Universitario, por lo que el debate de la medida comenzará la próxima semana.

La marcha universitaria volvió a ser masiva.
Sin embargo, a diferencia de lo que pasó con el veto a la reforma jubilatoria, esta vez el oficialismo no tendría los votos necesarios para blindar la medida. En el PRO -su principal aliado- por ahora no hay acuerdo de acompañar al presidente. De todas formas, si consiguiera su respaldo, el presidente no cuenta con los votos suficientes para mantener el veto.