La Fraternidad, el sindicato que conduce Omar Maturano, advirtió sobre la inminente posibilidad de llevar a cabo un paro de trenes, ante la falta de acuerdos paritarios con las empresas.
Las últimas negociaciones con las cámaras empresariales fracasaron y, tras ello, el gremio se prepara para activar nuevas medidas de fuerza. En ese sentido, no descartan realizar un paro de trenes para visibilizar sus reclamos.

El gremio consideró insuficiente el aumento.
El sindicato manifestó su inconformidad ante la propuesta salarial de las empresas y del Gobierno de 1 % para los meses de noviembre y diciembre, en sintonía con lo fijado en la Administración Pública Nacional, razón por la que escaló el conflicto con el sector que ahora convocaría a un paro de trenes.
Por estas horas, el gremio evalúa la convocatoria a nuevas acciones de protesta que podrían afectar el servicio ferroviario. De esta manera, Maturano anticipó que, de no existir corrección en la propuesta realizada, la próxima semana comenzarán con las medidas de fuerza.

Maturano advirtió que tomarán medidas.
El sindicato no solo rechazó categóricamente la propuesta del Gobierno, si no que además advirtió que la misma no compensa en lo más mínimo la pérdida de poder adquisitivo que han tenido los trabajadores en los últimos meses.
La Fraternidad había cerrado acuerdos con aumentos hasta agosto pasado y ahora se encuentra en negociaciones para fijar las escalas salariales para el resto del año, en el marco de una paritaria del período abril 2024–marzo 2025.

La fecha del paro aún no se ha definido.
Sin embargo, el Gobierno no estaría dispuesto a dar su brazo a torcer, ya que busca aplicar el mismo aumento para todos los sectores, tal como se avanzó en la administración pública nacional y en los organismos descentralizados.
Cómo sería el paro
Aunque el sindicato aún no ha dado detalles ni definido fechas, advirtió que, si no hay una mejor oferta, a partir de la próxima semana iniciarán las protestas. Las mismas podrían incluir paros nacionales o bien acciones que provoquen demoras en los servicios, lo que afectaría la operatoria del transporte ferroviario a nivel nacional.
El objetivo del gremio es percibir una diferencia salarial que equipare la inflación por el aumento otorgado en agosto y determinar los incrementos para los meses adeudados (septiembre y octubre), como así también establecer el esquema de subas para noviembre y diciembre.