Este viernes, después del mediodía, se realizarán una serie de reuniones clave entre los gremios aeronáuticos y el Gobierno, para intentar destrabar el conflicto que tiene en vilo el futuro de Aerolíneas Argentinas.
Los gremios volverán a la mesa de diálogo para intentar cerrar un acuerdo paritario, lo que al tiempo provocó paros que afectaron la operación de la compañía. El Gobierno le dio plazo a los sindicatos de llevar una propuesta este viernes para operar sin conflictos o de lo contrario cerrará Aerolíneas Argentinas.

Las reuniones serán por separado con los representantes de la APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas), que conduce Pablo Biró; la AAA (Asociación Argentina de Aeronavegantes), encabezada por Juan Pablo Brey; y la APA ( Asociación del Personal Aeronáutico), liderada por Edgardo Llano. Si no hay un acuerdo, el Gobierno impulsará un Plan Preventivo de Crisis que terminará con Aerolíneas Argentinas.
Este proceso preventivo es un mecanismo legal por el que una compañía, por motivos de fuerza mayor o por una causa no imputable al empleador, puede reducir horarios, suspender o despedir empleados con una indemnización reducida.

Esta semana hubo paros que afectaron los vuelos de la compañía.
Esta legislación funciona bajo la órbita del Ministerio de Trabajo y es obligatorio para que una empresa cese sus operaciones, tal como busca el Gobierno, ya que los sindicatos también se oponen a la privatización.
Fuentes de la empresa comentaron que plantearán la necesidad de modificar los convenios colectivos de trabajo. Según piensan en la Casa Rosada, los gremios tienen una oportunidad de presentar una propuesta transformadora que exceda la mera discusión salarial.

La relación entre las partes se mantiene tensa.
Por su parte, los sindicatos esperan que la compañía lleve a la mesa de negociación una buena propuesta salarial para poder cerrar un acuerdo, ya que aseguran tener un desfasaje salarial del 90 %.
Qué exigen los gremios
Dada la pérdida de poder adquisitivo, los sindicatos le exigen a la compañía una recomposición salarial de 118 %, más dos puntos adicionales que la empresa les ofreció en su momento para el período junio-agosto.

Los sindicatos advierten que sin acuerdo habrá más protestas.
De esta manera, lo que se logre en las reuniones de esta tarde será determinante, pues se inclinará la balanza de un lado o del otro y, en dado caso, podría agravar el creciente conflicto con el sector.