Este martes, inició en el Senado el tratamiento de la Ley de Bases, y aunque el Gobierno confía en que el proyecto obtenga dictamen este jueves y pase a recinto para su aprobación, lo cierto es que no hay nada asegurado.
Por ello, el oficialismo mantiene reuniones de última hora con los gobernadores para negociar la sanción del proyecto. En ese marco, el Ejecutivo promete reactivar la obra pública, que se suspendió como parte del plan de ajuste, para que la Ley de Bases no se caiga nuevamente.

En principio, el ministro del Interior, Guillermo Francos, se reunirá con el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, para reactivar obras que permanecen suspendidas. Además, como parte de esta estrategia para avanzar con la Ley de Bases, en los últimos días, se anunció en Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba la continuidad de obras inconclusas.
Si bien el Gobierno mantiene abierto el diálogo con los gobernadores, tampoco descarta que se realicen cambios en el proyecto, ya que, por ejemplo, hay trabas en el capítulo que modifica el esquema tributario del tabaco y en la restitución de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias.

En tanto, este martes en el comienzo del debate del proyecto en el Senado, el bloque de Unión por la Patria pidió su nulidad, por la alteración del texto, lo que el Gobierno intentó justificar como un error de tipeo.
La ley se debatió en un plenario de comisiones, donde funcionarios del oficialismo, encabezados por el mismo Francos, se presentaron para defender el paquete de reformas. Al respecto, el ministro aseguró que “el presidente Milei se encontró con la peor crisis de toda la historia de la democracia" y que por eso urge aprobar el proyecto.

Este miércoles, el Senado retomará el debate de la mega reforma desde las 10:00 de la mañana, y se presentarán en el plenario el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, y el secretario de Trabajo, Julio Cordero.
El Kirchnerismo busca voltear la ley
En la Cámara Alta, Unión por la Patria suma 33 senadores. Necesita solo 4 votos para alcanzar el número que se requiere para rechazar el proyecto, lo cual sería un fuerte revés legislativo para el oficialismo.

El Gobierno espera conseguir dictamen este jueves.
Por eso, ayer, tras los cambios que encontraron en el texto, solicitaron la nulidad del proyecto, pues tiene diferencias con lo aprobado en Diputados. Pero, más allá de esta situación, el oficialismo no tiene asegurado los votos para garantizar que el paquete de leyes sea aprobado sin modificaciones, y así evitar que tenga que volver a Diputados.