El caso del padre Julio Grassi es uno de los más emblemáticos de la Justicia Argentina y actualmente se encuentra cumpliendo una condena por múltiples delitos de abuso sexual infantil y corrupción de menores agravada, aunque fueron 17 las acusaciones que tuvo. Este escándalo tendrá un segundo capítulo en la actualidad después de su pedido.
Según informaron desde el ámbito judicial, el fundador de "Felices Los Niños" hizo una solicitud cuyo beneficio implicaría que salga anticipadamente de la Unidad Penitenciaria N°41 de Campana. Cabe señalar que el sacerdote está en prisión desde junio de 2009 y, después de que la Cámara de Apelaciones de Morón anule el "2x1", se confirmó que tendrá que permanecer ahí hasta mayo de 2028. Actualmente Julio Grassi ha cumplido el 80 % de su condena.

Julio Grassi cumplió 68 años el pasado 14 de agosto
Lo que el padre afirma es que tiene el derecho a la libertad condicional desde mediados de 2023 y se ampara en el Código Penal, cuyo artículo N°13 dice que "el condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido veinte años de condena, el condenado a reclusión temporal o a prisión por más de tres años que hubiere cumplido los dos tercios de su condena y el condenado a reclusión o prisión por menos de tres años que hubiere cumplido un año, podrán obtener la libertad por resolución judicial".
No obstante, el artículo N°14 también afirma que "la libertad condicional no se concederá a los reincidentes y tampoco cuando la condena fuera por delitos de la integridad sexual, previstos en los artículos del Código Penal". Mañana, jueves 22 de agosto, desde las 11 de la mañana será la audiencia en los tribunales de Morón y de forma sorprendente Julio Grassi será su propio defensor debido a que durante sus años tras las rejas logró obtener su título de abogado.

En 1991 fue la primera causa por abusos que se presentó ante el Juzgado de Menores
El escándalo de Julio Grassi y la desviación de fondos
En 2014, el programa "Periodismo para todos" presentó un informe en donde denunciaron que el padre Grassi desviaba fondos que le eran entregados a su fundación Felices Los Niños y caían directamente en la unidad penitenciaria en donde él cumplía la condena. Así, recibía algunos privilegios como televisión, cama especial, acceso a internet, celulares y demás elementos.
La causa nunca llegó a su fin, pero como resultado de la denuncia televisiva, la Justicia intervino la cárcel y separó a su director Raúl Garnica. A su vez, se dejó en evidencia las carencias que sufrían los niños que asistían regularmente a su fundación en busca de ayuda.