Avanza el primer mes del verano y, con ello, llega una nueva advertencia del SMN (Servicio Meteorológico Nacional), esta vez por calor extremo, por lo que la entidad invitó a los ciudadanos a tomar precauciones.
Como es habitual para esta época, el termómetro ascenderá; sin embargo podría subir tanto que genere problemas de salud, incluso en personas sanas; por eso, lanzó una alerta amarilla por calor extremo.

La advertencia por calor extremo para este martes rige para las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, donde las temperaturas alcanzarán una máxima de 35°C en algunas zonas, y con una sensación térmica que podría ser mayor. También hay una alerta por tormentas para Misiones, Corrientes, Santa Fe, Chaco, San Luis, Mendoza, y La Rioja.
De acuerdo con el SMN, este nivel de alerta indica que las altas temperaturas pueden tener un “efecto leve a moderado en la salud, en algunos casos pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños, personas mayores de 65 años, o con enfermedades crónicas”.

Se espera un mayor ascenso en la temperatura para los próximos días.
De esta manera, el organismo enfatiza la importancia de adoptar medidas preventivas para minimizar los riesgos asociados con estas condiciones climáticas, ya que pueden ser peligrosas.
Algunas de las recomendaciones que da el SMN son: incrementar el consumo de agua, evitar exponerse al sol por tiempo prolongado, evitar realizar actividades al aire libre, no consumir alcohol, consumir comidas ligeras y refrescantes, y vestirse con ropa clara y holgada.

Un golpe de calor puede provocar incluso la pérdida de conocimiento.
El organismo, además, anticipó que para la primera semana de febrero la temperatura podría subir un poco más. Aunque no ha confirmado si se aproxima una nueva ola de calor, pidió estar atentos a sus informes oficiales para tomar las precauciones pertinentes a tiempo.
Cómo evitar un golpe de calor
Dado el aumento en la temperatura, algunas personas pueden verse expuestas a sufrir un golpe de calor, el cual se produce cuando el cuerpo es incapaz de regular su temperatura. En situaciones extremas, esta condición puede provocar daño cerebral y orgánico irreversible si no se trata de forma inmediata.
Por ello, para evitar un golpe de calor, es importante hidratarse adecuadamente, incluso si no hay sed. No exponerse al sol en las horas más calurosas (de 10:00 a 17:00), aplicar protector solar, usar gorras o sombreros, limitar la actividad física y no permanecer tiempo prolongado en lugares encerrados o con poca ventilación como vehículos.