La Organización Panamericana de la Salud (OPS) declaró una alerta sanitaria en las Américas tras confirmar que la región perdió su certificación de eliminación del sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que había sido erradicada del continente en 2016. El anuncio llegó luego de que Canadá no lograra interrumpir la transmisión del virus dentro del plazo de un año, lo que afecta el estatus sanitario de todos los países del hemisferio.
Ante esta situación, la OPS pidió a los gobiernos reforzar la vacunación y alcanzar una cobertura del 95 % con la segunda dosis de la vacuna triple viral, además de fortalecer la vigilancia epidemiológica para detectar de manera temprana los casos sospechosos de sarampión y responder con rapidez. El organismo advirtió que la región está recibiendo casos importados de manera constante, lo que incrementa el riesgo de nuevos brotes.

El sarampión es una infección viral altamente contagiosa
Según la Nación, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, durante una conferencia explicó que la pérdida del estatus de eliminación en Canadá repercute en toda la región, ya que basta con que un país no logre cortar la transmisión del virus para que se retire la certificación regional. Aun así, los países que consiguieron controlar sus brotes mantienen su certificación nacional, como Argentina, que logró detener la propagación antes de un año y conserva su condición de libre de la enfermedad.
El brote de sarampión canadiense comenzó en octubre pasado en la provincia de New Brunswick y ya supera los 5000 casos activos, con circulación en Alberta, Columbia Británica, Manitoba y Saskatchewan. Otros países con transmisión de la infección viral son Estados Unidos, México, Paraguay, Bolivia y Belice, según el último informe del organismo regional.

Es necesario reforzar los operativos de inmunización ante el aumento de casos.
La Comisión Regional para el Monitoreo y la Reverificación de la Eliminación del Sarampión, la Rubéola y el Síndrome de Rubéola Congénita detectó una expansión preocupante: más de 12.000 casos y 28 muertes en lo que va del año, treinta veces más que en 2024. El 95 % de los contagios se concentra en Canadá, México y Estados Unidos.
Desde la OPS señalaron que el 89 % de los infectados no estaba vacunado o desconocía su estado de inmunización, principalmente niños menores de cinco años. Barbosa remarcó que el virus que causa el sarampión es uno de los más contagiosos conocidos y que solo una vacunación sostenida por encima del 95 % puede mantener a la población protegida.

La baja cobertura de vacunación en algunos países abrió la puerta a nuevos brotes.
Por su parte, la infectóloga Ángela Gentile, representante argentina ante la comisión regional, explicó al diario La Nación que el país controló su último brote, originado en el barrio porteño de Palermo y que a partir de 2026 la segunda dosis de la vacuna triple viral se aplicará a los 18 meses, de acuerdo con las nuevas recomendaciones sanitarias.