El Gobierno prepara un decreto que modificará profundamente la estructura de Migraciones, transformando el organismo administrativo en un cuerpo con capacidad operativa propia. Según una nota de TN, la iniciativa permitirá realizar controles, detenciones y expulsiones en los ingresos al país, y busca que el nuevo esquema conviva con la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) sin superposición de funciones, manteniendo un perfil coordinado con otras fuerzas de seguridad. La medida se centra en agilizar los procesos de control migratorio y reforzar la seguridad fronteriza, siguiendo estándares internacionales.
El proyecto se inspira en el sistema de migraciones de los Estados Unidos, donde organismos como el USCIS, ICE y CBP cumplen funciones diferenciadas de control, investigación y gestión de fronteras. El Ejecutivo argentino pretende replicar este modelo para dotar a Migraciones de mayor capacidad operativa, siguiendo el acuerdo firmado en julio con el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense dentro del Programa Visa Waiver. Además, se espera que el nuevo esquema contribuya a mejorar los registros de entrada y salida, así como a agilizar los procesos administrativos vinculados a residentes y turistas.

El Gobierno se propone transformar a Migraciones en un organismo operativo.
La reforma del organismo se enmarca dentro de un proceso más amplio de transformación de las fuerzas federales, que incluyó modificaciones en la Gendarmería, Prefectura, PSA y Policía Federal, inspiradas en la Guardia Nacional, TSA, Guardia Costera y FBI de EE. UU. La PSA también recibió nuevas atribuciones, como tareas de prevención del delito en espacios digitales y participación en inteligencia criminal.
Además, se creó el Comité Nacional de Seguridad Aeroportuaria para unificar criterios entre Migraciones, Aduana, PSA y ANAC, y establecer protocolos más claros en aeropuertos y pasos fronterizos.

El nuevo esquema se inspira en el modelo migratorio de Estados Unidos.
El nuevo decreto busca que Migraciones, ahora concebida como organismo de control fronterizo, pueda realizar expulsiones y detenciones sin constituir una nueva fuerza federal. La medida se suma a cambios previos establecidos en mayo, que endurecieron el ingreso al país, limitaron la residencia precaria, fijaron nuevas declaraciones juradas y establecieron criterios más estrictos de acceso a salud, educación y residencia.

La reforma busca que Migraciones conviva con la PSA sin superposición de funciones.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca completar una reforma integral del sistema migratorio, alineando la gestión con estándares estadounidenses y asegurando un funcionamiento más eficiente y seguro de los ingresos al territorio nacional.