El Gobierno autorizó la operación de la aerolínea China, Eastern Airlines, en la Argentina. Una decisión que habilita una nueva conexión directa entre Buenos Aires y Shanghái mediante un servicio que realizará el que será el vuelo comercial más largo del mundo. La aprobación, oficializada a través de la Disposición 42/2025 publicada en el Boletín Oficial, habilita a la empresa a iniciar la ruta desde diciembre, con pasajes que ya comenzaron a comercializarse para un trayecto de 25 horas con una escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda.
La medida se enmarca dentro del acuerdo bilateral que regula las operaciones aerocomerciales entre ambos países. El Gobierno detalló que la transportadora cumplió con todos los requisitos legales y administrativos para prestar servicios regulares y no regulares en territorio argentino. La compañía aérea fue designada por la autoridad aeronáutica de China para operar la ruta y avanzar en su estrategia de expansión en la región, donde busca reforzar su presencia y competir con otros mercados.

China Eastern Airlines operará la nueva ruta entre Buenos Aires y Shanghái.
El servicio comenzará el 4 de diciembre y tendrá dos frecuencias semanales. Para acompañar la llegada de la aerolínea, el Aeropuerto de Ezeiza inició meses atrás una serie de adecuaciones operativas, anticipándose al movimiento turístico que se proyecta desde China. El vuelo se considera “directo” a pesar de su parada técnica, ya que los pasajeros mantienen el mismo avión y asiento durante todo el trayecto.
El vuelo inaugural ya registra una ocupación superior al 95% entre Shanghái, Auckland y Buenos Aires, según informó la firma. En sentido inverso, las reservas muestran comportamientos dispares, aunque se prevé un incremento cuando la empresa complete su integración al sistema de cobro local de IATA, lo que permitirá a los agentes de viaje comercializar boletos dentro del país sin intermediaciones.

El vuelo tendrá una escala técnica en Auckland sin cambio de avión.
Para China, la apertura de esta ruta forma parte de una estrategia que busca consolidar vínculos económicos con la Argentina. La compañía aérea destacó que pretende desarrollar un corredor de cooperación entre Oceanía y Sudamérica, utilizando Nueva Zelanda como punto intermedio. La llegada de esta nueva aerolínea también representa el regreso de un operador asiático al país después de una década, tras la salida de Malaysia Airlines.

La llegada de la aerolínea promete incrementar el turismo chino en el país.
Según una nota de La Nación, la Argentina mantiene un fuerte atractivo turístico para el mercado chino: en 2024 fue seleccionada como uno de los destinos internacionales mejor valorados, y más del 15% de los pasajeros que viajan en cruceros hacia la Antártida provienen de ese país, un dato que refuerza el potencial de esta nueva conexión aérea.