La exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció este lunes que el Gobierno envió al Congreso el proyecto de reforma del Código Penal, que se tratará en sesiones extraordinarias, y adelantó que la iniciativa contempla una actualización integral de la norma para modernizar la legislación. La reforma busca endurecer las penas por delitos graves como homicidio, robo, narcotráfico, pornografía infantil, trata de personas y abuso sexual de menores, así como para accidentes de tránsito con conducción imprudente, asegurando que la justicia actúe de manera más efectiva y que los responsables respondan con mayor rigor.
Bullrich explicó este lunes que, con esta reforma a la normativa, quienes cometan delitos graves enfrentarían consecuencias serias y proporcionales a sus actos. Delitos como abuso de menores serán imprescriptibles, y la mayoría de los delitos ahora conllevará prisión efectiva. Actualmente, cuando la pena es menor a tres años, el condenado no cumple la sentencia; el nuevo ordenamiento penal eleva los mínimos de las penas para evitar la liberación anticipada de delincuentes.

Bullrich ofreció detalles de la reforma.
El proyecto también establece que delitos como abuso sexual y homicidio agravado no estarán sujetos a prescripción, dado que la impunidad con el paso del tiempo genera injusticia para las víctimas. Las condenas a prisión perpetua dejarán de tener un límite temporal y, en los casos de homicidio agravado, los condenados permanecerán privados de libertad de manera indefinida.

La reforma incluye cambios históricos en homicidios, corrupción y delitos contra menores.
En materia de corrupción, Bullrich resaltó que los funcionarios que manejan recursos públicos tienen mayor responsabilidad y quienes los malversen enfrentarán sanciones más severas. Esta reforma del Código Penal busca asegurar que quienes ocupan cargos públicos respondan con mayor rigor ante delitos, reforzando la protección de los fondos del Estado. Según la exministra, el ordenamiento penal previo estaba lleno de parches que favorecían a los delincuentes; con esta actualización, la sociedad y las víctimas tendrán prioridad.

La reforma del Código Penal busca impedir que los condenados por delitos graves recuperen la libertad de manera rápida, asegurando que cumplan efectivamente las penas impuestas. Por ejemplo, la pena máxima por homicidio simple aumentará de 25 a 30 años y se revisarán los agravantes en homicidio agravado. En accidentes de tránsito por conducción imprudente, la pena se eleva de dos a seis años, dejando claro que la negligencia al conducir tendrá consecuencias reales.