En solo dos días, se vence la moratoria previsional, un régimen que permitió a miles de adultos mayores acceder a la jubilación, incluso si no completaron los años de aportes requeridos. Sin esta posibilidad, más de 240.000 personas se verán obligadas a seguir trabajando o, si cumplen con ciertos requisitos, podrían acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Esta moratoria previsional ha sido un pilar fundamental para muchas personas que no pudieron completar su historial de aportes, ya sea por dificultades laborales o por cuestiones personales. Sin embargo, con su eliminación, más de 243.000 personas, entre mujeres y hombres en edad de jubilación, no podrán acceder a la jubilación ordinaria este año. Frente a esta situación, algunos seguirán trabajando, otros optarán por la PUAM, que tiene requisitos estrictos, pero también una serie de limitaciones y menos beneficios.

En solo dos días, se vence la moratoria previsional. Fuente: (X)
Una de las principales diferencias entre la jubilación convencional y la PUAM radica en el monto de la prestación. La PUAM equivale al 80 % de la jubilación mínima, lo que en términos actuales se traduce en unos $223.297,37, lejos de los $279.121,71 que corresponde a una jubilación mínima. Además, el bono de $70.000 que se otorga a quienes perciben la PUAM se encuentra congelado desde hace un año, cuando debería haber aumentado considerablemente. A pesar de este bono, la PUAM sigue siendo una prestación económica significativamente más baja que la jubilación.
Hay quienes sostienen que el fin de la moratoria previsional también podría ser considerado una reforma previsional encubierta, ya que trae consigo cambios como la elevación de la edad jubilatoria para las mujeres. Si bien las mujeres pueden acceder a la jubilación a los 60 años, con la PUAM deberán esperar hasta los 65, lo mismo que los hombres. Además, aquellos que opten por la PUAM no podrán trabajar en relación de dependencia, una opción que sí está permitida con una jubilación.

Una de las principales diferencias entre la jubilación convencional y la PUAM radica en el monto de la prestación. Fuente: (X)
Otra de las desventajas de la PUAM es que no otorga ciertos beneficios asociados a la jubilación, como la pensión por fallecimiento para cónyuges e hijos con discapacidad. Tampoco es compatible con pensiones por fallecimiento, lo que limita aún más los derechos de quienes dependen de estos ingresos para su sustento.
Para acceder a la PUAM, los adultos mayores deben cumplir con varios requisitos, entre ellos, tener 65 años o más, no percibir otra jubilación o pensión, y demostrar una situación económica vulnerable.

Otra de las desventajas de la PUAM es que no otorga ciertos beneficios asociados a la jubilación. Fuente: (X)
El sistema previsional argentino actualmente otorga unos 7,2 millones de jubilaciones y pensiones, de las cuales un 59,5 % corresponde a personas que accedieron a ellas a través de alguna moratoria. Desde 2005, la cantidad de jubilaciones ha aumentado un 130 %, pero aún persisten grandes brechas, especialmente entre los más vulnerables.