La Confederación General de Trabajo (CGT) confirmó la semana pasada que el 10 de abril habrá un paro general, el cual será el tercero desde que asumió Javier Milei. No obstante, así rompe un poco con las críticas que indicaban que su pasividad perjudicaba a todos aquellos sectores más golpeados por las políticas del Gobierno Nacional.
Sin embargo, este organismo nacional se mostró más dialoguista de lo esperado y por ese motivo se retiró del triunvirato el sindicalista Pablo Moyano, dándole lugar a Octavio Argüello, quien se unió a Héctor Daer y Carlos Acuña hace meses. No obstante, en medio de este conflicto avivado por los incidentes en las afueras del Congreso las últimas semanas, el Gobierno Nacional tiene deseos de recuperar el diálogo que venía sosteniendo con la CGT.
El miércoles 9 de abril, horas antes del cese total de actividades, habrá una movilización como cada miércoles que originalmente será en apoyo a los jubilados. No obstante, también se reclamarán otras situaciones que van en detrimento de la sociedad y participará la sindical obrera junto a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) de Juan Grabois.

La CGT formará parte de la movilización del 9 de abril.
De todos modos, después de un quiebre en la tensa relación, el Gobierno Nacional pretende regresar al diálogo y dejar los problemas de lado. Inclusive desde la Casa Rosada están convencidos de que los conflictos que se generaron en las afueras del Congreso pudieron ser el detonante de que la CGT tome esta decisión.
"Creo que hubo una sobrerreacción por parte de ellos. Distintos sectores los estaban presionando para que sean más agresivos y se vieron obligados", le dijeron un funcionario a Infobae. Así se sospecha que la Confederación General de Trabajo actuó por pedidos ajenos y no por convicciones propias de que era el momento de hacer un nuevo paro general.

Grabois, de la UTEP, será quien encabece la marcha junto al triunvirato de la CGT.
Gerardo Martínez, Luis Barrionuevo, Omar Maturano y el Gobierno Nacional
Para entender un poco lo que se vive alrededor de la CGT, hay que entender que Gerardo Martínez es uno de los mayores conciliadores de los que se aferra el Gobierno Nacional. El secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) es uno de los pocos que tiene relación directa con las autoridades nacionales.
Eso explica una cierta división con aquellos sectores más chocantes y que menos apoyo le dan a Javier Milei y La Libertad Avanza. Ellos son Luis Barrionuevo (UTHGRA) y Omar Maturano (La Fraternidad). Estos sindicalistas han pedido por el rompimiento total de relaciones y están molestos por la escasa comunicación dentro de la CGT.