Los juicios de la última dictadura militar ocurrida entre 1976 y 1983 sigue dando de qué hablar por estos días. Por una parte, porque continúan las peleas entre quienes afirman que fueron 30 mil víctimas y diversos negacionistas. Por otro lado, porque todavía hay juicios contra las autoridades de aquel momento y Adolfo Scilingo fue uno de ellos, pero su caso dio la vuelta al mundo por la condena impuesta.
Un 19 de abril de 2005, hace exactamente 20 años, este oficial se transformó en el primer represor argentino que fue condenado por delitos de lesa humanidad fuera del país. Un tribunal de España evaluó todos los actos por los que se lo acusaban y determinaron que la pena correspondiente a Adolfo Scilingo era de 640 años de prisión debido a que se determinó que era parte de los "vuelos de la muerte" acabando con la vida de más de 30 personas.
De todos modos, en poco tiempo, su condena cambió y fue ascendida a 1.084 años de cárcel debido a que hubo más delitos que se le adjudicaron. De todos modos, como la justicia muchas veces existe parcialmente, hoy en día atraviesa una semi-libertad, ya que recibió un beneficio que le permite salir de prisión durante el día y regresar para dormir mientras colabora con una parroquia. A su vez, con el correr del tiempo, fue recibiendo más oportunidades benévolas.

Scilingo afirmó que militares españoles participaron de la dictadura.
El militar bahiense confesó su rol en los vuelos clandestinos con el que detenidos políticos eran arrojados al mar y dio detalles inéditos hasta aquel momento. Según sus propias palabras, primero eran drogadas para que no batallen y luego desnudadas antes de arrojarlas al agua sin ningún tapujo. Entre las declaraciones más despiadadas, reveló que él fue parte del asesinato del teniente Jorge Devoto.
Esta persona se acercó a dictadores en 1977 para preguntar qué había sucedido con su suegro, el juez Antonio Bettini. En ese momento, relata Adolfo Scilingo, fue tomado como un traidor y detractor del Proceso de Reorganización Nacional y subido a uno de estos vuelos. Entre el 2000 y 2005 ratificó sus palabras ante el juez y por ese motivo recibió la condena final.

Actualmente, Scilingo ni siquiera duerme en la prisión. Lo hace en un centro de reinserción.
El modus operandi en voz de Adolfo Scilingo, como nunca nadie lo contó
El relato de Scilingo fue realmente sorprendente porque durante los 90' en una época muy sensible y con Carlos Menem en la presidencia, el militar reveló todo acerca de los vuelos de la muerte. Si bien señaló que era "aberrante", no descartó que "en esa época se veía como algo normal".
Fue en una entrevista con Horacio Verbitsky en donde reveló detalladamente que "eran 15 a 20 personas a bordo cada miércoles" y, asimismo, destacó que el capitán siempre daba la orden de dejar caer los cuerpos, generalmente una vez pasando Punta Indio en el mar argentino.