Esta semana fue una de las más tensas en la relación entre Israel e Irán, debido a que durante días Estados Unidos instó a sus diplomáticos a abandonar sus lugares. Esto, si bien no era una declaración de bombardeo, era una señal clara de lo que podría ocurrir en la zona que se ha acostumbrado a ver cohetes volando por el aire permanentemente.
Casualmente, en la madrugada del viernes 13 de junio, la calma se rompió para siempre con contundente ataque de la nación israelí contra objetivos de Teherán. Entre los principales "logros" que destacó Israel de su ofensiva fue que abatió a personas relacionadas directamente con el Servicio Militar como Mohammad Hossein Bagheri (jefe de personal de las fuerzas armadas); Hossein Salami (comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica); Gholam-Ali Rashid (comandante de emergencia del Khatam Al-Anbiya); y Amir Ali Hajizadeh (comandante de la Fuerza Aérea del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica).
Estados Unidos, en tanto, lógicamente se apostó sobre el lado israelí, asegurando que advirtió a Irán y le dio un largo plazo para llegar a un acuerdo. Una vez que se concluyó el plazo, fue cuando Benjamin Netanyahu tomó la determinación de iniciar su ofensiva con el objetivo de lastimar distintos puntos del país vecino.
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Claro que esto no iba a quedar así y, a las pocas horas del bombardeo inicial, Irán izó la bandera roja de la venganza, demostrando que se venía un masivo ataque como represalia. El mismo se consumó sobre las últimas horas del viernes y las primeras horas del sábado, teniendo a Tel Aviv como principal objetivo.
Si bien desde Israel aseguraron que prácticamente todos los misiles fueron desviados, la realidad es que hay varios videos circulando que muestran cómo algunos cayeron en zonas rurales. Además, cayeron cuando ya había entrado la madrugada, por lo que muchos ciudadanos tuvieron que pasar sus noches en los refugios.
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¿Qué tanta diferencia hay entre Israel e Irán?
Según un relevamiento, Irán tiene una milicia sumamente impresionante con la que podría dominar cualquier conflicto bélico. Se habla de más de 500 mil soldados a su favor, con el que doblan por amplio margen a los militares que representan a Israel, pero hay un problema que no es menor.
Tanto la flota bélica como las armas son inferiores con respecto a las que posee Israel, donde claramente hace la diferencia. Además, el apoyo de cada uno de los beligerantes termina siendo clave.