En octubre todos tendremos que ir a votar para definir a los nuevos legisladores nacionales, aunque políticamente será una batalla más entre La Libertad Avanza (LLA) y Fuerza Patria, el partido peronista. Aprovechando la cercanía con los comicios, CB Consultora entregó un ranking de imagen positiva de los senadores y los resultados son realmente sorprendentes.
Para iniciar, entre los políticos que se desempeñan en el Congreso, Luis Juez es el que mejor imagen positiva tiene, pero la particularidad es que solo arrastra un 33,4 %. Por el contrario, para el 39,3 % de los encuestados el cordobés tiene imagen negativa de él, pero así y todo le alcanza para ser la mejor persona dentro de los senadores.
En la segunda colocación aparece el justicialista Gerardo Montenegro, quien se desempeña a nivel nacional por la provincia de Santiago del Estero. Su imagen positiva es del 4,6 %, mientras que la negativa es de 10,6 puntos porcentuales dejando un diferencial del -6 %. En tercera posición, Pablo Blanco figura con 7,2 % de imagen positiva y 13,4 % de imagen negativa.

Luis Juez, por mucha diferencia, es quien mejor imagen tiene.
Por otra parte, hay tres senadores que figuran entre los de peor imagen. En el puesto 69° sobre 72 posibles aparece Alicia Kirchner con un diferencial negativo de -34,4 %. Justo detrás de ella aparece el radical Martín Lousteau, quien fue muy cuestionado en el último tiempo y quedó con un diferencial negativo del -34,6 %.
Finalmente, entre las dos últimas colocaciones aparecen el ex secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli, con una imagen del -35,2 % de diferencial. Finalmente, de Juntos por el Cambio por Córdoba, Carmen Álvarez Rivero cierra el ranking de funcionarios con apenas 0,2 % de imagen positiva y 35,9 % de negativa para sellar un total de -35,7 % de diferencia.

Álvarez Rivera aparece en la última colocación del ranking.
El peronismo busca que los senadores tumben el veto de Milei en discapacidad
José Mayans convocó a una reunión de interbloque para avanzar en el rechazo al veto de Milei sobre la emergencia en discapacidad y en la reforma de la ley de DNU. El objetivo del kirchnerismo es limitar la herramienta de los decretos y aprovechar la debilidad política del oficialismo tras el escándalo en la Andis.
El cambio propuesto busca que un solo rechazo en cualquiera de las dos cámaras alcance para invalidar un DNU y fija un plazo de 90 días para su tratamiento. Mayans ya advirtió en el recinto que “le van a meter todos los goles juntos” a Milei y el peronismo quiere acelerar la ofensiva antes del recambio legislativo.