Tras una serie de auditorías de control, la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) decidió interrumpir las operaciones de cinco laboratorios al detectar fallas graves que vulneran los estándares de seguridad sanitaria. La sanción administrativa, que inhabilita de forma inmediata a las firmas Laboratorios Weltrap S. A., Laboratorio Incaico S. A., Carter Pack S. R. L., Pacemaker S. R. L., y LADECE S. A., fue formalizada a través de las disposiciones 8702/2025, 8706/2025, 8707/2025, 8708/2025 y 22/2026 publicadas en el Boletín Oficial.
La investigación llevada adelante por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) reveló que las primeras cuatro compañías mencionadas operaban sin un director técnico responsable, una figura obligatoria para avalar las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF).

La Anmat inhabilitó a cinco laboratorios por irregularidades críticas en su dirección técnica.
Para este organismo regulador, la carencia de un profesional farmacéutico o químico que supervise la cadena de producción representa una falta crítica, dado que es imposible asegurar la calidad y eficacia de los fármacos sin una conducción técnica habilitada. Por este motivo, la entidad fiscalizadora procedió a revocar los permisos sanitarios de estos laboratorios.

El organismo regulador detectó riesgos graves en productos elaborados sin autorización oficial.
En un escalón de mayor gravedad se ubicó el caso de Ladece S. A., firma que fue calificada por la autoridad de contralor como un riesgo potencial para la vida de los consumidores. Según el informe técnico de la Anmat, la empresa comercializaba insumos como alcohol isopropílico, borato de sodio y ácido bórico sin los registros ni las autorizaciones de reinscripción necesarias. Además, se constató que la elaboración de pomadas y ungüentos se realizaba en instalaciones no aptas para productos semisólidos.

La entidad fiscalizadora ordenó el retiro inmediato de todos los lotes sin registro.
Este escenario de irregularidades en los laboratorios se vio agravado por un manejo deficiente de los protocolos de seguridad ya que la empresa inició un retiro de mercadería sin dar aviso previo a la Anmat, violando la obligación de comunicar estos procedimientos de forma inmediata. Ante el peligro sanitario detectado, el organismo dictó la prohibición de venta en todo el país y se exigió a la firma documentar el recupero total de los lotes para salvaguardar la salud de la población.