El Gobierno nacional ratificó la continuidad del esquema actual para medir la inflación y postergó el cambio de metodología del IPC tras la renuncia de Marco Lavagna al INDEC. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un diálogo con LN+ afirmó que la actualización del sistema estadístico solo se implementará cuando la variación de precios llegue a cero, siguiendo una instrucción directa del presidente Javier Milei.
Para Manuel Adorni, esta decisión busca blindar la transparencia de las mediciones y evitar que sectores de la oposición utilicen la transición técnica para sembrar sospechas sobre la veracidad de los datos. Según el funcionario, mantener un método comparable es la única garantía para que la ciudadanía observe la tendencia real del programa económico sin especulaciones.

Manuel Adorni aseguró que la metodología solo cambiará con inflación en cero.
La salida de Lavagna expuso una fuerte discrepancia interna con el Palacio de Hacienda sobre el momento oportuno para renovar la canasta de consumo. Caputo durante una entrevista con Radio Rivadavia indicó que mientras el ex titular del organismo pretendía una aplicación inmediata, la Casa Rosada defendió esperar a que la desinflación esté consolidada.
Manuel Adorni calificó como "sana" la dimisión ante la falta de acuerdo técnico, subrayando que no están dispuestos a repetir prácticas de manipulación. Para garantizar la institucionalidad, el Poder Ejecutivo confirmó a Pedro Lines como el nuevo conductor del instituto.

Pedro Lines asumirá la dirección del organismo tras la salida de Marco Lavagna.
La postergación congela el debut de una nueva estructura de gastos, la cual otorgará un mayor peso relativo a los servicios públicos frente a los alimentos. En el esquema proyectado, el rubro de vivienda y suministros subirá su incidencia del 9,4% al 14,5%, lo que hará que el índice general sea más sensible a las correcciones tarifarias.

El Gobierno espera una inflación cercana a cero antes de cambiar la forma de medir los precios.
No obstante, el funcionario nacional insistirá en que el oficialismo mantendrá el formato vigente para despejar cualquier duda. Con la expectativa presidencial de alcanzar un índice con "cero adelante" hacia mitad de año, el Gobierno apuesta a que la estabilidad definitiva sea el único escenario válido para modernizar el sistema de cómputo nacional.