El 16 de diciembre pasado en la Quinta de Olivos ocurrió un hecho inusual que generó mucha preocupación, ya que el soldado Rodrigo Gómez decidió quitarse la vida creando diversas teorías. Sin embargo, este lunes, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que detectaron que además de una deuda que tenía era víctima de una red de extorsión comandada por presos.
Según explicó, los reclusos de la Unidad N°36 de Magdalena habían presionado al militar desde una aplicación de citas con un perfil falso llamado "Julieta Ayelén Cardozo", con el que iniciaron el contacto y luego desplegaron maniobras con audios intimidatorios. El joven, quien hacía guardia permanentemente en la Quinta de Olivos, fue engañado creyendo que la madre de su supuesta amiga virtual le escribió y entrometió a la policía.
Bajo esa modalidad delictiva le pedían dinero vía transferencia, algo que quedó expuesto en la carta que Gómez dejó antes de tomar la decisión. Mientras tanto, la Justicia afirma que hay más ciudadanos anónimos que están sufriendo de estos métodos puesto que cada vez es más común encontrar bandas que se dedican a realizar estas extorciones dentro y fuera de la prisión.

La Quinta de Olivos es donde reside el presidente en la mayor parte del tiempo.
En conferencia de prensa la jueza federal Sandra Arroyo Salgado explicó que no solamente busca responsabilizar a los culpables de este suicidio inducido, sino que también pretende alertar a la sociedad sobre esta práctica que para muchos es totalmente desconocida: "La finalidad es prevenir nuevos hechos y evitar más víctimas".

Monteolivas fue la encargada de dar la noticia.
Según expresó, este episodio puntual en la Quinta de Olivos derivó en allanamientos y medidas de seguridad adicionales, ya que los presos que llevaron adelante la maniobra tenían información sobre la familia del damnificado. Inclusive utilizaron la imagen real de un efectivo de la Policía de la Ciudad para dar credibilidad a la estafa sin que esta persona haya tenido absolutamente nada que ver en el delito.
Estafas digitales en Rosario: adultos mayores, las principales víctimas

Las estafas digitales cada vez son más comunes en Argentina.
En apenas quince días, la Oficina Municipal de los Derechos Ciudadanos de Rosario recibió cerca de 300 denuncias por estafas financieras digitales, la mayoría de ellas de jubilados y personas mayores. Los fraudes se realizan mediante suplantación de identidad de organismos públicos o empresas, ofreciendo descuentos falsos y beneficios inexistentes para obtener datos personales y bancarios.
Las víctimas suelen quedar sin respuestas en bancos o billeteras digitales y terminan acudiendo a la Oficina del Consumidor en busca de ayuda. Desde el organismo advierten que las campañas de prevención no alcanzan y reclaman más atención personalizada, ya que los adultos mayores no son nativos digitales y quedan más expuestos a este tipo de engaños.