Minuto Neuquen

Ayelén Adad: vivencias de una zapalina en Budapest, "La Perla del Danubio"

Capital de Hungría, tierra de majestuosos castillos.

Daniel Alberto Signorile
Daniel Alberto Signorile
Ayelén, viajera incansable por el mundo.
Ayelén, viajera incansable por el mundo.

Continuamos con la incesante búsqueda de zapalinos que se encuentran residiendo en el exterior; en esta oportunidad dialogamos con Ayelén Adad, a quien desde Minuto Neuquén contactamos en Budapest, capital de Hungría: “Nací y fui criada en Zapala, estudié en la Escuela 3 y en la EPET 11 e IFD 13”. “Creo que hay dos factores muy importantes que ayudaron a que hoy yo esté acá, dado que desde los 4 años me llevaron a clases de Inglés, que enseguida se convirtió en mi pasión; y gracias al trabajo de mi mamá con redes de telecomunicaciones, desde muy chicos estuvimos, mis hermanos y yo, en contacto con gente de todo el mundo”.

“Recuerdo tener 7 u 8 años y escuchar historias de chicos que viajaban por el mundo durante meses, no sólo de vacaciones; también recuerdo videoconferencias desde el CPEM N° 3 que hacía mi mamá entre sus alumnos y otros estudiantes de Estados Unidos; o que en casa nos visitaba gente de otras partes del mundo, por lo que me considero súper afortunada de haber podido tener estas experiencias viviendo en una ciudad tan pequeña como Zapala, porque fueron las que gestaron en mí el deseo profundo de viajar por el mundo”.

“Los años pasaron, estudié abogacía, pero me di cuenta de que no era lo mío, por lo que empecé a trabajar, y con la idea de hacer un viaje largo por el mundo ahorré bastante… pero no pude abandonar a mi perro, por lo que usé esos ahorros para mudarme a San Martín de los Andes y allá me recibí de Guía de Turismo y después de varios años pude construir mi casa”. “Mis circunstancias habían cambiado, tenía total libertad para ir tras mi sueño e iniciar el viaje que me había pospuesto más de 10 años atrás”.

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“Con el apoyo y ayuda de mi familia, alquilé mi casa, vendí mi auto, y en abril del 2019 viajé con un pasaje de ida y una reserva de hostel por 4 noches a Londres. Ningún otro plan. Los últimos años me habían enseñado que es mejor dejarse fluir y confiar en que todo pasa cuando tiene que pasar (“it´s coming when it´s coming” dicen en Austria). Con un presupuesto bastante acotado, viajé nueve meses por alrededor de 20 países, casi todo por Europa, pero también algunos en Medio Oriente”.

“Recomiendo mucho esta experiencia, salir de la zona de confort, viajar sin lujos, conocer a los locales, usar formas alternativas de transporte y alojamiento, explorar economías colaborativas, salir del circuito turístico. Es todo tan enriquecedor… y sin dudas mi carta fuerte a lo largo de todo el viaje fue tener buen manejo de idiomas. Principalmente inglés, pero el francés en Francia es muy valioso. Además, siempre hice un esfuerzo por aprender las palabras de cortesía de cada país, y eso me abrió muchas puertas”.

Corbero 1

“En enero de este año presenté los papeles para la WH visa en Hungría porque no me quería volver. Nunca había estado en el país, pero por una cuestión de edad era la única opción. En febrero me la otorgaron y me instalé en Budapest. Conseguí trabajo y alquilé un departamento. Dos semanas después se declaró el estado de emergencia por COVID-19. Fui una de las afortunadas que siguió con trabajo”.

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“Hoy por hoy, estoy muy agradecida de estar donde estoy, haciendo lo que me gusta y en una ciudad bellísima donde conocí gente maravillosa. Las restricciones son bastante flexibles, pero trato de respetarlas todo lo que puedo y salir lo menos posible, para cuidarme a mí y a la gente que me rodea”; expresó Ayelén desde una de las capitales más lindas del planeta.