Pasó la nieve, el hielo, las fuertes lluvias, y desde hace tres días, los vientos huracanados castigan a Zapala en forma desmesurada.
Las viviendas precarias son las que mayormente deben soportan las inclemencias del clima, principalmente ubicadas en sectores altos de Zapala, padeciendo las fuertes ráfagas.

Tanto en la jornada de ayer viernes como hoy sábado, el viento ha soplado sin cesar, con ráfagas que superaron los 120 km/hora en la ciudad. Inclusive, han regresado los cardos rusos, arbustos que parecían extinguidos en la zona.
Desolada imagen es la de la ciudad a lo largo y ancho de su territorio, con ramas caídas sobre techos y, en algunos casos, cerca de automotores estacionados.

A los antiguos pobladores, les recuerda épocas pasadas, de los años 50, 60 y 70, en lo que respecta a las grandes nevadas y fuertes vientos en Zapala, los cuales permanecían inalterables durante todo un mes.
Hoy sábado se han producido cortes de energía en determinados sectores de la ciudad, por lo que personal de la Cooperativa de Energía Eléctrica trabaja con los recaudos necesarios para tratar de restablecer tan vital servicio.

Mañana domingo, Zapala cumple 107 años de vida, y teniendo en cuenta que no se realizan actividades al aire libre ante el aislamiento social, toda la comunidad espera que los vientos den un respiro en tan significativa fecha.
El tema es que el invierno recién comienza y, por lo que se vislumbra, al menos en Zapala, este tiende a ser largo, demasiado largo.