La semana pasada la Unidad Número 11 de Neuquén Capital se volvió un foco de contagio de coronavirus después de que un efectivo policial diera positivo, lo que ocasionó que 6 penitenciarios resultaran infectados.
De manera preventiva se aisló a 40 guardias de la unidad y se les realizó el correspondiente hisopado. Ya se obtuvieron los resultados de 33 testeos y todos fueron negativos.

Se aguardan los resultados de los otros 7 guardias, aunque todos continuarán aislados unos días más para evitar la propagación del virus.
A su vez, también se aislaron a 10 internos del penal que habían estado en contacto con el personal y todos arrojaron resultados negativos en el testeo.

El coronavirus ingresó a la unidad cuando un efectivo del área de Seguridad y Traslados de detenidos dio positivo de coronavirus y tras hisopar a sus contactos estrechos se supo que cinco de sus compañeros también estaban infectados.
Según las últimas tareas que habían realizado todos los efectivos contagiados, la línea de contagios incluyó a penitenciarios y a presos de las unidades 11 y 12 de Neuquén.

Rápidamente se confirmó que los internos no tenían coronavirus pero el hecho de que 6 efectivos de una misma área resultaran infectados originó cambios y se reacomodó al personal para garantizar la seguridad en el penal.
Tras este brote y el originado en la comisaría primera, desde el Ministerio de Seguridad de Neuquén, se decidió que los guardias iban a recibir un termómetro para controlarse la temperatura previo a empezar el día laboral para evitar que puedan llevar el virus a la unidad.