En el día de ayer se conoció el momento de incertidumbre que están viviendo los bomberos de la Policía de Neuquén después de que se detectase un caso de coronavirus.
Todo empezó el viernes cuando la guardia completa del Cuartel Central de Bomberos ubicada en la calle Libertad al 50 de la ciudad capital tuvo que ser aislado después de que un familiar de uno de los trabajadores arrojara resultados positivos en el testeo para COVID-19.

Esta medida se tomó debido al contacto estrecho que vincula a este hombre con el virus. De igual manera, a pesar de que aún se desconoce si se contagió o no, todos los bomberos continúan aislados por prevención.
Las tareas del cuartel no se vieron alteradas dado que se sustituyó al plantel por otros trabajadores de la policía que estaban distribuidos en distintos puntos de la ciudad.

En un primer momento se realizó la correspondiente tarea de desinfección en el cuartel y luego se retomó la normalidad, por lo que el servicio no sufrió alteraciones.
Aún no se sabe qué pasará con los 13 efectivos aislados, en estos momentos están trabajando para identificar quiénes tuvieron contacto estrecho con el compañero cuyo familiar está contagiado.

Según informaron, se trataría de la esposa de uno de los bomberos quien contrajo la enfermedad y fue diagnosticada por las autoridades sanitarias provinciales días atrás.
Una vez más el COVID-19 volvió a afectar a los trabajadores esenciales y las autoridades se vieron obligadas a proceder rápidamente para evitar una ola de contagios y seguir garantizando los servicios de seguridad correspondientes.