El estacionamiento de la Clínica San Luis presenció el nacimiento de Jazmín, una nena, hija de una joven pareja neuquina que como emergencia tuvieron que recibir al bebe en el lugar menos esperado.
La bebé llegó al mundo pasadas las 10 a sus 37 semanas de gestación y pesó 2.100 kilos. Su familia se llevó una sorpresa cuando las contracciones llegaron, pero no dieron tiempo a llegar a la maternidad para que se produzca el nacimiento dentro de la clínica.

Tanto la beba como su mamá se encuentran en buen estado de salud.
“Hay mamás que llegan en pleno trabajo de parto y en ese caso no las hacemos subir al primer piso donde están las habitaciones, sino que preparamos un consultorio de planta baja para el nacimiento” señaló la directora médica de la Clínica San Lucas, María Marta Morcillo, al diario La Mañana Neuquén.
La madre de Jazmín llegó hasta la maternidad de la calle Belgrano en una camioneta junto a su pareja y su suegro, pero solo lograron ingresar hasta el estacionamiento. “No hubo tiempo ni para bajarla a la silla de ruedas. Cuando la íbamos a bajar vimos que ya se asomaba la cabecita de la beba”, relató la médica neonatóloga.
La madre y la nena pudieron ingresar a la clínica luego del parto
Luego de dar a luz a su segunda hija, la madre fue traslada a la habitación y su pequeña a neonatología para recibir los cuidados necesarios, ya que nació una semana antes de tiempo.
“A veces cuando la mamá ya tiene otros hijos puede transitar el trabajo de parto en su casa. Y también depende según el umbral de dolor de cada mujer. En este caso esta mujer ya tenía otro hijo y debe haber dilatado muy rápido”, precisó la médica sobre el por qué de este apuro. Morcillo también recordó que ya ha pasado por una situación así tiempo atrás, cuando otra mamá también dio a luz en el estacionamiento.