A las 13:30, tras cuatro horas de corte, los trabajadores del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) levantaron su protesta a la altura del puente de Arroyito ubicado en la ruta nacional 22.
Los operarios de la entidad realizaron el corte ya que le reclaman al Gobierno provincial pases a planta de una veintena de trabajadores, el ingreso del personal en sectores claves del EPAS y también recategorizaciones que se encuentran pendientes desde antes de la pandemia del coronavirus.

A pesar de que no había caminos alternativos para transitar entre las localidades que unen el puente de Arroyito, los protestantes dejaron pasar a las ambulancias.
A través de una asamblea entre los trabajadores del EPAS realizada pasado el mediodía, se decidió levantar la medida. No obstante confirmaron que la próxima semana se hará una nueva protesta en el caso de que no haya novedades sobre sus quejas.
Al corte realizado hoy concurrieron las delegaciones de trabajadores de la empresa de Neuquén Capital, Senillosa y otras localidades del interior de la provincia.

La nueva protesta se realizaría frente a la sede central del organismo, ubicada en Neuquén Capital.
Reclamos que datan de hace dos años
De acuerdo a declaraciones al diario La Mañana Neuquén, el delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) del EPAS, Pablo Azúa, sostuvo que hace dos años fueron acordadas una serie de mejoras laborales con el gobierno provincial. Además, añadió que estas se iban a plasmar en tres decretos.

El gremialista indicó que el acuerdo se hizo “antes de la pandemia y no tenemos respuesta por esos expedientes, que siguen sin avances después de todo el tiempo que pasó."
Una de estas resoluciones establece el pase a planta de veinte trabajadores de las localidades de Andacollo, Caviahue, Chos Malal y Senillosa. "Son todos compañeros que no son eventuales sino que prestan servicios de manera continua y no los regularizan", detalló Pablofa.
Otro de los expedientes pendientes es la recategorización para trabajadores que cuentan con más de tres años de antigüedad en 2017, a quienes “les tenían que dar la categoría, hicimos el acuerdo y el decreto no sale".
Sobre el tercer reclamo, Azúa indicó que "es porque hay un vaciamiento gravísimo en el EPAS por compañeros que fueron jubilados y no se renuevan esos cargos". Compartió que acordaron con el gobierno "45 ingresos de personal que siguen a la espera del decreto cuando eran para ayer, porque hoy hacen falta más".
El gremialista recordó que el EPAS "no paró en toda la pandemia, y seguimos trabajando porque es un servicio esencial. Quedaron de lado los acuerdos pendientes por el COVID, pero ahora tampoco avanzan porque toda la plata se va en la campaña electoral, y así nos tienen esperando sin resolución".