Pasan los días y la situación no se aclara. Como una novela a la que le agregan capítulos y capítulos que dan vueltas sobre la misma temática, el Gobierno Provincial y la Asociación Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) no se ponen de acuerdo sobre el regreso de las clases presenciales. En el medio, la incertidumbre de los padres y alumnos. Ahora, Provincia buscará que se implemente totalmente a principios de la semana que viene.
El comienzo de la desprolijidad fue cuando las autoridades provinciales anunciaron la vuelta a las aulas en toda la provincia sin tener una resolución del Cuerpo Colegiado del Consejo Provincial de Educación (CPE) que los avale. El foco está puesto principalmente en lo que sucede en el Departamento Confluencia.

118 comunidades educativas retomaron la semana pasada.
A partir de eso arranca el conflicto, porque si las discusiones que existen entre dos puntos de vistas enfrentados se hubieran realizado en el lugar correspondiente, no se habría generado confusión en directivos, docentes y padres y madres de alumnos y alumnas. Cabe recordar que por un lado se halla el Gobierno Provincial -que quiere la vuelta a clases presenciales- y ATEN -que pone el foco en que el sistema sanitario todavía está saturado y por lo tanto no están las condiciones dadas.
Sin embargo, desde la Provincia priorizaron el acto político de presentar con bombos y platillos el retorno de las clases presenciales, antes que tener la reunión de Cuerpo Colegiado de CPE, en donde también participa ATEN.
¿Cuál fue el resultado? El martes volvieron a la escolaridad presencial algunos establecimientos educativos, pero otros no, porque no había resolución que lo indique. Después se la firmó dicha y siguieron los mismos colegios cerrados debido a que el gremio docente llamó a mantener la virtualidad y hubo un alto acatamiento.
Desde ATEN aseguraron que la mayoría de los colegios del Departamento Confluencia no adhirieron a la medida provincial y las autoridades reconocieron lo mismo.
Las posiciones
El Gobierno Provincial dictaminó que se reinicie la presencialidad educativa porque hubo una baja de los contagios y porque es pedagógicamente necesario y recomendado siempre y cuando se mantenga un estricto cumplimiento de los protocolos. Lo organizó en dos fases, con base en la circulación comunitaria y bajo la lógica de menos casos, más grados y años vuelven a las aulas.
Desde ATEN también saben que bajaron la cantidad de positivos, pero argumentan que el sistema sanitario continúa colapsado y que los protocolos, a esta altura del año, son difíciles de seguir. Y ponen como ejemplo la ventilación cruzada.