Con la segunda ola instalada con fuerza en Neuquén, el sistema sanitario se encuentra en uno de sus momentos más complejos. La ocupación de camas en terapia intensiva continúa al 100 por ciento y la curva de contagios se mantiene muy alta, la perspectiva de comenzar a flexibilizar las restricciones de momento se ve lejana.
Por ahora, durante el fin de semana volverá a regir un confinamiento estricto en la provincia. Las limitaciones instauradas por medio del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presidencial volverán a estar vigentes y están destinadas a frenar la circulación del personal no esencial y de este modo reducir los índices de contagios por coronavirus.
Asimismo, autoridades provinciales de Neuquén informaron que, tanto el monitoreo diario como la evaluación semanal de la situación sanitaria son clave para tomar cualquier decisión. Estos datos serán evaluados en las próximas horas para definir la posibilidad de algunas flexibilizaciones, aunque reconocen que esta estaría muy distante, ya que las instalaciones sanitarias siguen al límite y la curva de nuevos contagios y muertes continúa muy alta.
Qué hace falta para flexibilizar las normas a partir del lunes
Las autoridades médicas expusieron que las restricciones no alcanzan si la gente no toma conciencia. “El uso de barbijo, el distanciamiento social y el lavado de manos son elementos fundamentales para evitar el contagio del virus”, recalcaron. De igual modo, se insta a evitar las reuniones sociales más allá de la burbuja familiar conviviente.
Por este motivo, se ve distante la probabilidad de realizar nuevas flexibilizaciones para la próxima semana en Neuquén. Además, tanto el sistema de Salud público como el privado realizaron un nuevo comunicado en el que renovaron la preocupación por la delicada situación por la que transcurren estos días.
Fuente: (Ministerio de Salud de Neuquén).
Estos son los síntomas para tener en cuenta
Existen varios síntomas que pueden indicar que una persona pudo haberse contagiado de la enfermedad. Por eso, es importante estar atentos y reconocerlos. Entre los más comunes, se encuentran la fiebre superior a los 37.5 grados, la pérdida del olfato o gusto, los dolores de cabeza o corporales y las complicaciones para respirar. También se pueden manifestar náuseas, diarreas o vómitos. En caso de sufrir alguno, es importante acudir a un centro de testeo para conocer el diagnóstico.