Un total de diez familias, que habitan la Isla Verde en la capital neuquina, reclamaron que se regularicen sus tierras y los servicios eléctricos. Pidieron dejar de tener un único medidor de consumo para toda la isla y sugirieron que se destine un aparato individual para cada vivienda.
Según precisaron los vecinos del sector, al tener un solo medidor de consumo para todas las familias en Isla Verde, la boleta llega unificada y aseguran que, por los recientes aumentos, pasó de $40 mil a $108 mil pesos.

Niños jugando en Isla Verde. Fuente: (YouTube)
“Hasta el mes pasado pagábamos una boleta de 33 mil o 40 mil pesos. Dividido el monto entre todas las familias pagábamos unos 3 mil pesos cada una. Este mes, llegó 108 mil pesos de luz”, detalló Romina Baeza, residente en Isla Verde.
Romina es una de las hijas de Gustavo Baeza, titular del medidor tras la muerte de su abuelo. En la isla son todos descendientes de esa familia que se asentó en loa década de los 70 para criar animales.

Paseo Costero sobre el sector. Fuente: (Neuquén Capital)
El reclamo por tierras y servicios es llevado adelante por los herederos de los primeros pobladores. Romina explicó que con la boleta actual el monto asciende a $10 mil pesos por usuario. “Algunas familias lo podrán pagar y otras no”, aseguró.
La vecina de Isla Verde señaló que la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) intimó a Gustavo para que le cortara el servicio de electricidad a las familias “enganchadas” al medidor.

Las familias que habitan la isla reclamaron por inundaciones. Fuente: (El Digital)
Romina aseguró que esperaban solucionar el problema luego de llegar a un acuerdo con el municipio. “Al principio, dijeron que la calle Ignacio Rivas no era lo suficientemente ancha para traer la luz subterránea. Sin embargo, la calle Anaya, es mucho más angosta y ahora hicieron una terrible obra porque hay barrios privados", criticó Baeza.
Reclamo por tierra
La vecina Romina, de Isla Verde, informó que hace dos años las autoridades de la Municipalidad intentaron llegar a un acuerdo con su abuela por la obra del Paseo Costero en el Oeste de la capital.
“Mi abuela pidió regularizar el tema de las tierras y de los servicios, que es lo que más nos urge. Hicieron la obra y hasta el día de hoy no tenemos respuesta a los pedidos”, dijo.