Varvarco es un tesoro por descubrir. Se necesitan kilómetros de ripio para comprender su impactante paisaje y la lejanía a la infraestructura y desarrollo turístico del sur de la provincia lo convierte en una cuenta abierta y una joya para moldear.
Esta es la manera en que ven a Varvarco Damián Hernández y Ariel Morales, amigos y socios de Rumbo Norte, una empresa de tours en la localidad neuquina que ha explorado el volcán Domuyo durante ocho años y ahora se expande con otras actividades y programas de incentivos.

Rumbo Norte.
"Había una realidad acá en la que hacíamos la primaria en Varvarco, pero para la secundaria teníamos que ir a Andacollo y estar toda la semana en un albergue. Cuando volvíamos los fines de semana hacíamos alguna caminata, hasta que un día decimos ir a armar una proveduría a las termas", declaró Damián.
El hombre de la ciudad de la Patagonia argentina agregó: "Éramos muy chicos, teníamos 15 años. Vendíamos a la gente de campo y al turísmo. Conseguimos unos caballos y hacíamos cabalgatas a Los Tachos y Las Olletas".

Los impulsores del proyecto.
"La empresa la formamos hace ocho años, nuestra actividad principal son las expediciones a Domuyo. A medida que pasó el tiempo fuimos ampliando las propuestas y haciendo base en el volcán. Ahora contamos con dos domos e infraestructura propia en el campo base”, sumó.
Sus deseos
Damián sentenció: "A nosotros nos encantaría poder generar obra local en Varvarco. Ese es nuestro objetivo, potenciar todo lo que sea de acá y que la gente del pueblo sea protagonista: comprarle a la señora que vende pan, la chica que nos vende un sándwich o un chivo”.

Subir al "Techo de la Patagonia" requiere de cierto entrenamiento y experiencia, señaló Damián.
“Tenemos un montón de atractivos para poder desarrollar. Yo creo que el turismo es viable y que hay que aprender mucho porque somos un destino emergente. Yo estoy de acuerdo con que venga el turismo, de forma organizada, siempre cuidando el medioambiente”, añadió.