Girasol es un perro de Neuquén de aproximadamente un año y medio, testigo de la maldad humana. Le sacaron la piel en la espalda, de la cabeza a la cola. Gracias a la cooperación de tres buenas personas que se hicieron cargo de los gastos y algunas enfermeras que se ocupaban de su tratamiento diario, todavía se recupera poco a poco.
Los salvadores del animal en Neuquén son Ivana Malaspina, su esposo y una amiga, que frecuentemente suelen ayudar a los caninos que se encuentran en los basureros de la capital neuquina para que estos sean castrados, reciban las vacunas necesarias y puedan tener una mejor vida.
“En la pandemia nos empezamos a involucrar más con la gente que no tenía para comer. Llevamos mercadería y ahora estamos juntando útiles. No les podés pedir que tengan bien sus animales cuando no tienen para comer ellos”, declaró Ivana de Neuquén.
La mujer de la ciudad más poblada de la provincia agregó: “Pensamos que estaba quemado o que se había enganchado la piel con algo. Tengo una perrita, que estaba quemada y rescatamos hace dos años que tenía una herida parecida”.

Tratamiento al animal.
“Estuvo internado desde ese sábado, 26 de febrero, hasta el siguiente sábado, 5 de marzo. El veterinario se encontró con que al animal le habían quitado lonja de piel a lo largo de la columna desde que empieza en la cabeza hasta que empieza la cola. Cuando lo retiramos, el veterinario nos confirmó que fue despellejado”, sumó.
El veterinario
Un especialista en cuidado animal de Neuquén remarcó los gastos a Ivana: “Estamos intentando que cierre con unas cremas que me salen 13 mil pesos y los parches de silicona 7 mil pesos, que se usan cuando la gente tiene escaras”.

Costos de lo que se necesita.
“Se pegan y tratan de unir la piel. Querían separar más piel y unirlo. Ahí se dieron cuenta de que no está quemado porque no tiene la epidermis de la piel traspasado para abajo”, añadió por último.