En la jornada de ayer, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, firmaron una resolución que instaura la creación de la intendencia en el Parque Nacional Los Arrayanes, en Villa La Angostura.
La independencia del área protegida de la Provincia del Neuquén se dio luego de 51 años de su inauguración. La nueva administración del Parque Nacional Los Arrayanes también tendrá injerencia sobre la Península de Quentrihue y el Bosque homónimo.

El espesor de los arrayanes hace que a veces apenas se filtre la luz del Sol.
En total, la flamante dirección del Parque Nacional Los Arrayanes regirá en unas 1.700 hectáreas y se espera que se designen las autoridades “en los próximos días”, según expresó el comunicado del Gobierno nacional para anunciar la medida.
Hasta el 10 de marzo y desde que se sancionó la ley 19.292 en 1971, que autorizaba su fundación, la reserva natural dependía de la gestión del Parque Nacional Nahuel Huapi, con sede en la intendencia de San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro.

Quetrihué deriva de “donde hay arrayán”, en lengua mapuche.
De acuerdo con el escrito oficial, de ahora en más se va a poder “administrar y conservar” la zona “de acuerdo a las necesidades locales” a través del manejo de “la explotación turística”, como también de los ingresos y las concesiones.
Un poco de las características del Parque Nacional Los Arrayanes
El Parque Nacional Los Arrayanes conserva ejemplares de los árboles que le dieron su nombre con más de 650 años de edad y una altura superior a los 15 metros, además de acoger a otras especies (coihues y ñires), en un escenario natural con atmósfera color canela.

El parque nacional es una de las grandes atracciones turísticas de Neuquén.
A su vez, en las lagunas del centro de la península, Hua Huan y Patagua, se ha registrado al huillín, una nutria en riesgo de extinción que convive con aves como el carpintero pitío, la remolinera araucana y la cachaña, único loro del bosque patagónico.