“Estuvimos 24 días sin agua, 15 nos dieron y ya llevamos otros 17 días sin agua”. Así explicó Nelson Pasos, vecino del barrio Nueva Esperanza, el problema que atraviesan desde hace casi dos meses y que constituye un nuevo capítulo de las fallas de suministro del recurso.
El sector, ubicado muy cerca de la Autovía Norte, padece desde hace varios años la falta de infraestructura básica. La esperada obra que llevaría agua potable a la comunidad, anunciada para el mes de marzo, aún no entra en funcionamiento.

Los reclamos por la falta de agua potable son históricos
Si bien la Municipalidad actualmente envía camiones con agua a Nueva Esperanza para paliar la situación, aseguran que no alcanza. “Tres camiones para 375 familias, es mucha la demanda. Se está haciendo un reparto y a veces me toca agua una vez por semana. Con eso tengo que economizar para finalizar la semana”, agregó Pasos.
Considera que es “una falta de respeto para el sector. Además del consumo en hogares, acá hay gente criancera, que tiene viveros, plantaciones de invierno, que está criando conejos, gallinas, cerdos, tienen caballos, chivos, ovejas”.

En la zona habitan más de 2.500 familias
Una falla en la planta de bombeo sería la causa de la situación. “Nos informaron que se había quemado el tablero, lo repararon y ahora aparentemente se desconfiguró”, lamentó Carlos Figueroa, otro de los vecinos afectados.
Aseguran que han acudido tanto al Municipio como a la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia y no han encontrado respuesta. “La falta de agua es un atentado contra la vida y el proyecto personal de cada uno de los que tenemos nuestra casa acá arriba”, cerró indignado Pasos.