El proceso de concesión y la situación de los trabajadores de la mina de oro y plata de Andacollo están en la mira de la oposición. La diputada provincial del Frente de Todos (FdT), Soledad Martínez, realizó un pedido de informe al Ministerio de Energía y Recursos Naturales de la provincia para conocer cuál es la situación actual.
La mina de Andacollo, que en su momento fue la fuente de trabajo de unas 250 familias, tiene un futuro incierto y un presente complejo que aún no tiene solución. En mayo 2020 los trabajadores de la mina protagonizaron piquetes en distintos puntos de la provincia por la falta de pago de salarios por parte de la empresa Trident S.A.

Soledad Martínez.
La diputada provincial solicitó información que le permita obtener detalles del funcionamiento de la firma Trident Southern Explorations de Argentina SRL, la cual ganó la licitación para la explotación de la mina en el año 2016.
Martínez también busca cómo se encuentra el proceso judicial por el concurso de acreedores en el que se encuentra la empresa Trident, así como los montos de las deudas contraídas por la firma.

Maquinaria en la zona de la mina de Andacollo.
Por otro lado, la iniciativa apunta a conocer la situación actual de los trabajadores que aún están vinculados con la mina de la localidad norteña y cómo se encuentra el pago de los salarios adeudados, así como el estado de las instalaciones y si existen nuevas propuestas de inversión para evitar el proceso de quiebra.
El complejo recorrido de la mina de Andacollo
En los fundamentos de la resolución, la diputada Martínez informó que el complejo minero pasó primero por las manos de la empresa Andacollo Gold SA, de propiedad de empresarios chilenos y contó con la participación de Minera Argentina Gold S.A. Posteriormente y hasta la actualidad, pasó a manos de la compañía australiana Trident Southern Explorations, que se encuentra en un proceso de convocatoria de acreedores y quiebra.

En mayo del 2020, se firmó un convenio entre los trabajadores de la mina y la empresa Trident, tras un mes de medidas de fuerzas.
“Mientras las firmas vienen y van, los habitantes de esa parte del interior padecen esa dinámica, no solo desde las expectativas y frustraciones generadas, sino también en el impacto directo sobre sus economías familiares y del desarrollo de la región”, concluyó la diputada.