"Nos mata el machismo, nos golpea la pobreza", fue el lema que unió a miles de mujeres en el centro de la ciudad. Pese a la llovizna y al frío, el grito de Ni Una Menos retumbó por séptima vez en las calles neuquinas.
Las agrupaciones sociales Pan y Rosas, Mumalá de Neuquén, La Revuelta, Isadora, Libertas; las organizaciones barriales MTD, Somos Barrios de Pie; además de las empleadas de la cooperativa textil Traful Newen, las trabajadoras del Servicio de Prevención de Violencia Familiar (SPVF), representantes de ATEN capital y provincial, así como las vecinas, jóvenes y niñas neuquinas, con pancartas, carteles y banderas, se movilizaron por las calles de la capital en conmemoración del séptimo aniversario de Ni Una Menos.

"El estado no da respuesta a la altura de la emergencia que vivimos". Fuente: (Emiliano Ortiz)
Alrededor de las 18, desde el Monumento a San Martín, recorrieron unas cuadras por la Avenida Argentina, pasaron por el frente de la Catedral, retomaron la Avenida por calle San Martín y se dirigieron por calle Roca hacia Casa de Gobierno.
Con la importante movilización y numerosas actividades artísticas, conmemoraron los 39 femicidios ocurridos en la provincia neuquina, desde que comenzó la primera movilización masiva de Ni Una Menos, en 2015.

"Nos sigue golpeando la pobreza y la desocupación". Fuente: (Emiliano Ortiz)
También las trabajadoras del servicio SPVF, con radio abierta y panfleteadas, exigieron un edificio para poder funcionar, porque aún no cuentan con un espacio físico para atender a las mujeres víctimas de violencia familiar y de género en la región.
Declaración de emergencia
La agrupación Mumalá de Neuquén reclamó la declaración de emergencia “Ni Una Menos”, que garantice “la generación de políticas públicas destinadas a que se invierta presupuesto para erradicar la violencia machista”.
Reiteró su pedido de “inversión en políticas públicas eficientes, integrales, coordinadas, sistemáticas, federales, aplicadas sin burocracia y sin clientelismo”. Además de “urgentes medidas contra la feminización de la pobreza que profundiza las desigualdades y violencias que nos atraviesan”.