La comunidad mapuche Gelay Ko, de Neuquén, publicó un duro documento en la red social Facebook y denunciaron a la antigua autoridad del Lof, Silvia Claleo. La acusaron de negociar económicamente con las compañías petroleras y propiciar que el territorio de la comunidad se convirtiera en el área con mayor cantidad de pozos, entre 2006 y 2010. Junto al acuerdo firmado con la empresa Pioneer, le costó ser desplazada como logko.
Tras su reemplazo por Cristina Lincopan, en el cargo de logko, Claleo “desconoce la nueva autoridad y se pone al servicio de los poderes institucionales del estado”, señala el comunicado. Así, luego de las elecciones de 2011, consigue ser contratada en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), “con avales que obtiene de comunidades de la zona centro”, aclara el documento.

La comunidad mapuche pidió identificar a los indígenas corrompidos. Fuente: (La Vaca.org)
Sin embargo, de acuerdo a la publicación de la comunidad Gelay Ko, las actuales autoridades de la zona centro cuestionaron la designación de Claleo y solicitaron su renuncia al presidente del INAI, Daniel Fernández, ya que “la desconocen como representante”. Pero ni la ex logko ni el Instituto están dispuestos a romper el vínculo, afirman, ya que eso le permite al gobierno “tener caras indígenas para sus nefastas políticas con los pueblos originarios”. Aclaran también que Claleo firmó los “falsos comunicados de apoyo a la gestión de Cristina Kirchner, en nombre de la comunidad mapuche”.
El documento sostiene que, tras la muerte de Cristina Lincopan, el gobierno de Neuquén, encabezado por Jorge Sapag, extiende un aval firmado por el fiscal de estado Raúl Gaytán, en el que reconoce a Claleo “como única autoridad del lof Gelay Ko”, lo cual consideran fraudulento e ilegal, ya que esa designación no le corresponde al gobierno, sino a las Asambleas Comunitarias.

Mapuches se oponen a la explotación petrolera en su territorio. Fuente: (Red Eco)
Tras ese acto administrativo, la compañía Apache la reconoce como única interlocutora y le hace firmar numerosos convenios, “para abrir las puertas de la comunidad mapuche, a la destrucción de la fractura hidráulica”. Hasta el momento, esa situación es resistida por las familias directamente afectadas, dirigidas por la werken Lidia Huenupay Alvarez, que ha impedido la consumación de esa explotación, señala finalmente el documento.
El pedido de ayuda
La Confederación mapuche sostiene en el comunicado la necesidad de “identificar las caras de los corrompidos por el poder de las petroleras” y sostienen que son punteros a sueldo. Piden señalar a los “gobiernos inescrupulosos” que no han dudado en manosear la historia digna de la organización mapuche que “continúa demandando memoria, verdad y justicia”, para las más de 30 naciones indígenas en sus luchas por territorio e identidad, que hoy “viven su etapa más oscura”, sentencian.