Cuando termine su mandato como ministro de Gobierno y Educación de Neuquén, Osvaldo Llancafilo asumirá como diputado nacional, el próximo 10 de diciembre, en reemplazo del gobernador electo Rolando Figueroa.
En una extensa entrevista realizada por el portal "Va con Firma", Llancafilo habló sobre el futuro del MPN y la necesidad de hacer una autocrítica sobre el resultado de las últimas elecciones provinciales. También, consideró que se debe acentuar la transformación “frentista” del partido provincial y definió que los futuros candidatos del MPN deben ser elegidos por su capacidad de “territorialidad”.

La junta de gobierno del MPN. Fuente: (Twitter)
La banca que utilizará Llancafilo en la Cámara Baja del Congreso Nacional todavía tendrá el escudo del Movimiento Popular Neuquino, signo político que mantuvo Figueroa, a pesar de que ganó las elecciones bajo otro sello foráneo al del partido provincial.
"Yo creo que allí el MPN como estructura político partidaria va a tener que escuchar mucho a su dirigencia y a su militancia”, y agregó: “De cara al futuro, nosotros tenemos que aprender de nuestros errores y la autocrítica tiene que existir en un partido político”, afirmó Llancafilo.

Llancafilo y su tradicional recorrido con intendentes del interior de Neuquén. Fuente: (Neuquén Informa)
El funcionario consideró que el MPN tiene que elegir “liderazgos naturales”, bajo la figura de personas que a lo largo y a lo ancho de la provincia “tienen territorialidad”.
“¿Qué significa la territorialidad? Empatizar con los problemas de la gente. Creo que ahí está el secreto de lo que se viene hacia adelante en el MPN”, sintetizó Llancafilo, en referencia a intendentes y diputados provinciales que tienen la capacidad de recorrer toda la provincia.

El MPN perdió las últimas elecciones provinciales. Fuente: (Emiliano Ortiz)
Al consultarle si considera como una autocrítica elegir a un candidato a gobernador que tenía esa “falta de territorialidad”, Llancafilo afirmó: “Definitivamente es una autocrítica".
Con respecto al futuro del partido provincial, Llancafilo argumentó: “El MPN, quienes conocemos la historia y hacemos una análisis objetivo, hace muchos años que dejó de ser un partido hegemónico que por sí solo ganaba elecciones”. Aclaró que el partido comenzó a tener un “espíritu frentista” a partir del año 2003, durante el tercer mandato de Jorge Sobisch, y consideró: “El MPN tiene que profundizar el espíritu frentista que ya tiene y pensar de cara al futuro”.