La fuerza de Wos, la calidad de No te Va a Gustar y la calidez de Las Pastillas del Abuelo animaron la fría jornada de jueves en la Fiesta de la Confluencia. Unas 200 mil personas desafiaron las bajas temperaturas y disfrutaron de una de las noches más esperadas.
Cuando la tarde comenzaba a caer, Las Pastillas del Abuelo salió al escenario Confluencia. Con un repaso por sus canciones más reconocidas, le pusieron calor a una atardecer que anunciaba la fría noche que estaba por llegar. Qué es Dios, Enano, Desde la Postura, Ama a quien llora por ti, Otra vuelta de tuerca, fueron algunos de los éxitos de la banda que se corearon en el paseo costero. Tantas escaleras fue la canción elegida para cerrar su presentación.

Las Pastillas abrieron a puro rock. Fuente: (Emiliano Ortiz)
Momento para comer algo e hidratarse hasta que el reloj marcó 21.32 horas. Comenzaba Wos, la gran atracción de la tercera jornada. Había miles de jóvenes expectantes para ver al artista de mayor reconocimiento en la actualidad. Otros tantos observaban de lejos, con curiosidad, casi con soberbia de pertenecer a la +40 y haber podido ver a las mejores bandas de rock nacional.
Hubo sorpresa para más de un portador de canas. Fraseo, improvisación, letras con alto contenido social marcaron los 80 minutos de Wos en el escenario. Una combinación de rap y rock que hizo delirar a todos los presentes.

Wos "la rompió" en el escenario principal. Fuente: (Emiliano Ortiz).
Luz Delito, con riff ricotero (Luz Belito), y Culpa, con Ricardo Mollo (Divididos) en las pantallas, fueron una caricia para los más grandes. Canguro, Melón Vino, Fresco, Arrancármelo y el cierre con Púrpura, entre otros temas, marcaron un show brillante para el artista que hoy es el mayor exponente del rap y el rock.
El cierre quedó en manos de la siempre impecable banda uruguaya, No te va Gustar. Con un repertorio que repasó su extensa discografía. La lista de temas estuvo cargada de éxitos y en esta oportunidad NTVG eligió, en su mayoría, clásicos: No hay dolor, Tan lejos, Memorias del olvido, A las nueve, Al vacío, Clara y muchos.

No te Va Gustar repasó sus principales éxitos. Fuente: (Emiliano Ortiz).
Fue un poco más de una hora, donde la banda y el público desafiaron el frío de la medianoche. Pasadas las 12.30 horas, Fuera de control puso fin a la noche. Se saltó, se cantó, pero sobre todo se disfrutó.
Cuando lo popular y público es negocio para unos pocos privados
La Fiesta de la Confluencia nació como un evento popular para todos los neuquinos y se ha convertido en un negocio. La Municipaldiad de Neuquén es la que paga, pero las decisiones son de Five Pro Events, los dueños de la Fiesta de todos.
Cerca de 200 mil personas por noche han disfrutado de los artistas más convocantes. Pero lo que sucede detrás del escenario, eso que pocos ven, deja un sabor amargo para muchos trabajadores de prensa. A lo largo de los primeros tres días, solo un número reducido de medios han podido acceder a los artistas. Pese a la buena predisposición de los trabajadores de prensa del municipio, la productora es la que digita quién hace notas y quién no, es la que decide cuánto tiempo tienen los reporteros gráficos para hacer una foto o un video.

A las conferencias de prensa solo ingresan los medios que la productora elige a dedo. Fuente: (Facebook).
La privatización de la Fiesta de la Confluencia genera otro tipo de consecuencias para el público que se acerca hasta el predio de la Isla 132. Por ejemplo, el espacio preferencial para quienes tienen las pulseras exclusivas comienza a ser cada vez más extenso y la vista del escenario es cada vez más lejana. El público está obligado a depender cada vez más de las gigantescas pantallas, a pesar de estar en el mismo lugar.
La privatización del evento -los administra la productora- también la padecen los comercios que pudieron conseguir un puesto para vender dentro del predio. Por los altos valores para obtener un lugar, se ven obligados a vender más caros sus productos para recuperar la inversión. Al mismo tiempo, se reducen los espacios para los pequeños comerciantes que pretenden instalarse en las inmediaciones de los accesos al predio.

Una de las mayores quejas son los precios de la comida. Fuente: (Emiliano Ortiz).
La fiesta de todos tiene un único dueño, y parece que no es la gente. Lamentable.