Estacionamiento desbordado, música estruendosa y falta de patrulleros son las principales quejas de los vecinos de Río Grande luego de finalizada la más reciente edición de la Fiesta de la Confluencia, que cada año se realiza en la Isla 132, muy cerca del barrio donde residen.
Marta Vega, presidenta de la sociedad vecinal, admitió que hubo mejoras respecto de ediciones anteriores, pero igualmente hubo muchos problemas en torno al estacionamiento vehicular. “Si bien hubo alternativas, con la habilitación de transporte urbano y otras opciones, no fueron suficientes porque la afluencia de público a la Fiesta fue muy alta”, contó.

Marta Vega, presidenta de la sociedad vecinal del barrio Río Grande. Fuente: (Gobierno de Neuquén).
Otro inconveniente tuvo que ver con los estruendos generados por la música. “Hubo un alto impacto del sonido en las zonas aledañas. Nos llamó la atención que esto sucedió no con la música melódica, ya que no se sintió demasiado y fue bastante bajo, pero cuando vinieron los del rap, ni hablar cómo retumbaban los vidrios de algunas viviendas”, aseguró en AM Cumbre.
La referente vecinal señaló la seguridad como otro aspecto a mejorar. “No estamos disconformes totalmente, pero se vio desbordada en algunos momentos por esta masividad de público. Por ahí no estaban los móviles disponibles, la gran mayoría de policías estaban dentro del predio”, relató. Aclaró que al cuarto día del evento pudieron contactar al coordinador de la zona y este envió más patrulleros, “pero tampoco fue suficiente”.

El barrio está ubicado al lado de la Isla 132. Fuente: (Google Maps).
Reconoció que hubo notables mejoras en cuanto al trabajo de limpieza urbana, a cargo del Municipio. “En comparación con años anteriores, tuvo destacadas acciones, en el barrio por lo menos y dentro del predio de la fiesta”, resaltó. Recordó que “el año pasado, el anteaño pasado y otros años teníamos una regadera de basura, de botellas, de bebidas tiradas por todos lados, una cantidad de cosas que este año no sucedieron”.
A partir de la afluencia registrada, con una noche pico de casi 300 mil personas, Vega cree que se debe mejorar la planificación del evento. “Si esto sigue creciendo de esta manera, va a quedar chico el espacio”, advirtió.