Minuto Neuquen

Villa La Angostura

El vecino que denunció “narcotaxis” en Villa La Angostura recibió una dura amenaza

El abogado del testigo pidió la intervención “urgente” de la Justicia para proteger a su cliente.

La amenaza al testigo de narcotaxis en Villa La Angostura. Fuente: (Facebook)
La amenaza al testigo de narcotaxis en Villa La Angostura. Fuente: (Facebook)

Un vecino de Villa La Angostura, luego de denunciar la existencia de “narcotaxis” en esa localidad de la cordillera, recibió amenazas por parte de uno de los taxistas que fue despedido por el dueño de la licencia, aseguró el abogado Cristian Hugo Pettorosso.

Como el testigo afirmó que en la ciudad de Villa La Angostura se venden drogas ilegales mediante el servicio de taxis. Pettorosso explicó que “se ha intentado amenazarlo con la difusión de una imagen fotográfica que buscó ser intimidante y que circulara por el lapso de horas en redes sociales”, por ello, pide que la Justicia tome medidas “urgentes” para proteger a su cliente.

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Abogado Cristian Hugo Pettorosso. Fuente: (Facebook)

Señaló que el taxista despedido “habría subido a estados de WhatsApp de su propio numeral o cuenta telefónica una imagen pretendidamente intimidante, formada con la palabra 'GAY' con un polvo blanco en lo que se presume o intenta presumir que sería de cocaína, con explícita leyenda debajo de la imagen que reza: ‘Esto es para el sorete que me ensucia porque le molesta que publico boludeces con porquería’”.

Pettorosso dijo que la imagen buscó intimidar a su cliente y le generó temor. “Considero que es muy grave la intención de intimidar al testigo que se animó a denunciar una organización ilícita que opera mediante el narcomenudeo en coches taxis en esta localidad, máxime en el contexto de peligro que encierra la falta de respuestas urgentes por parte de los órganos de Justicia encargados de prevenir y reprimir el comercio de estupefacientes”, manifestó el letrado.

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Ciudad de Villa La Angostura. Fuente: (Facebook)

Pettorosso solicitó la custodia policial para el denunciante de Villa La Angostura y reiteró que “el testigo pidió medidas de seguridad al formular su denuncia y aún ni siquiera lo han llamado a declarar”. En ese sentido, amplió que “la omisa respuesta del estado podría generar responsabilidades distintas a los funcionarios de Justicia que no cumplan con su deber, en caso que le sucediera algo al testigo, y no porque lo digo yo, sino porque lo exige la ley”.

 

La denuncia por narcomenudeo en taxis

En la denuncia que hizo el vecino de Villa La Angostura se describió: “Tenemos en la localidad aproximadamente un padrón de más de 70 taxistas operando regularmente, contados entre propietarios de vehículos con licencias habilitadas (cantidad 54), con sus peones choferes que trabajan en horarios repartidos, previamente acordados con el titular responsable del coche”. Y continuó con la explicación: “De ese universo de conductores, existen algunos pocos que utilizan los vehículos para distribuir —y hasta vender— sustancias tóxicas penadas por la Ley Nacional de estupefacientes, norma que protege la salubridad pública”.

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Taxis de Villa La Angostura. Fuente: (Facebook)

Destacó el modus operandi: “Portadores de drogas ilegales, haciendo un recorrido por distintos puntos de la localidad, con agenda previamente cargada de los clientes compradores de tóxicos en diferentes domicilios que son indicados al conductor, quien detiene su marcha en cada uno de los lugares donde desciende el ‘dealer’ —coloquialmente denominado ‘transa’— y entrega al consumidor la sustancia previamente requerida mediante mensajería electrónica; siendo una transacción que no demanda más de tres minutos promedio, toda vez que la operación se hace rápido porque el adicto o comprador está esperando la llegada del taxi con dinero en mano”.

“La mecánica de este tipo de distribución de drogas se realiza todos los días, mayormente en horarios tarde/noche, con diferentes transas que, por la confianza que se genera en un vínculo que se repite en cada viaje, buscan siempre a los mismos taxistas para transportar y llevar las drogas a quienes esperan recibirlas; generándose así una sociedad ilícita, tácita, no reconocida en un principio, pero sí afianzada con el paso del tiempo”, concluyó.