Veinte internos del pabellón 4 de la Unidad 11 de Neuquén realizaron un motín, quemaron colchones y generaron destrozos en un sector que había sido remodelado meses atrás.
La reacción de los reclusos en el interior de la unidad carcelaria provincial se produjo luego de que se realizara una sorpresiva requisa. En el procedimiento, el personal penitenciario secuestró tres teléfonos celulares que pertenecían a las personas que están privadas de su libertad.

La jueza de Ejecución, Raquel Gass, se hizo presente y con una mediación logró detener el motín. Fuente: (Río Negro)
El titular de las Unidades de Detención de Neuquén, el comisario Ricardo Caro brindó detalles sobre qué sucedió en la U11. “Personal penitenciario inició, a las dos de la tarde, una requisa generalizada en ese pabellón ante la sospecha de la existencia de elementos prohibidos para la población carcelaria”, señaló Caro en declaraciones al portal Mejor Informado.
El funcionario afirmó que la requisa fue resistida por los internos, pero destacó que encontraron tres celulares, dispositivos que están prohibidos.

Unidad de detención 11. Fuente: (Neuquén Informa)
“El secuestro de esos elementos generó un airado reclamo de los internos para evitar que se los incauten”, aseguró el comisario. El hecho desencadenó un motín y luego comenzaron a incendiar colchones.
Caro detalló que los reclusos tienen conocimiento sobre la norma que prohíbe el uso del celular en el interior de sus celdas, sin embargo, añadió que reaccionaron de forma violenta contra los penitenciarios que intentaban poner algo de calma a la tensa situación.

Caro aseguró que los controles para visitas son más laxos. Fuente: (Facebook)
En respuesta a la consulta de Mejor Informado, el comisario explicó cómo es posible que tengan celulares. "A medida que han avanzado en sus derechos, la visita ya no es sometida a revisiones en sus partes íntimas. Y es allí en la que logran entrar con los teléfonos celulares”, señaló.
El pabellón 4 de la U11
En el pabellón 4 habitan las personas que fueron condenadas por robos u homicidios. En todas las unidades carcelarias de la provincia hay superpoblación y no hay espacio ni siquiera para los calabozos de las comisarías. La justicia debió obligar a la provincia a no permitir el ingreso de nuevos reclusos.