Una vez más, la seguridad de los trabajadores de la industria hidrocarburífera está en el ojo de la tormenta. La muerte de Miguel Fernández, el operario petrolero de Nabors, reflotó los interrogantes sobre las condiciones en las que el personal desarrolla sus tareas diarias.
En diálogo con AM Cumbre, Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, expresó su malestar porque “parece que un metro cúbico de petróleo vale más que la vida de un trabajador” y remarcó que, con el deceso de Fernández, “ya son cuatro muertos en el año, además de heridos y mutilados”.

Empresa Nabors. Fuente: (Facebook)
El titular del sindicato petrolero lamentó que el petróleo “se lleva una vida más y nosotros no estamos dispuestos a entregar vida por producción” y agregó: “Vivimos hablando de esto, de que se tenga cuidado, que estén presentes de parte de las empresas, los jerárquicos de las empresas en esta maniobra, pero aparentemente no ha sido así”.
Rucci cuestionó que siempre se culpe a los trabajadores “cuando nosotros tenemos evidencia de que falta seguridad en los trabajos que se tienen que hacer” y recordó que el Departamento de Seguridad e Higiene del gremio había advertido sobre un desperfecto en el equipo donde ocurrió la tragedia. "Esperamos que hayan atendido el aviso porque, si no, estaríamos ante un hecho muy grave", advirtió el líder petrolero, luego de visitar el yacimiento donde sucedió la tragedia.

Yacimientos en Vaca Muerta. Fuente: (Facebook)
La muerte de Miguel Fernández, operario por la empresa Nabors para Vista, ocurrió el martes 8 de octubre por la noche, en el yacimiento ubicado a unos 80 kilómetros de la localidad de Catriel, en el bloque Bajada del Palo Oeste.