Cuando el 1 de septiembre escapó de la Unidad 22 de Cutral Co, Pablo Alberto Soto se convirtió en el enemigo público número 1 en Neuquén. Es que, minutos después de su fuga, llamó por teléfono a su expareja para decirle que su libertad iba a ser dedicada a buscarla y matarla. Tras varios días de recabar información y chequear datos, Soto fue detenido en la localidad rionegrina de Cinco Saltos.
La Policía informó que efectivos de Neuquén con la colaboración de la Brigada de Investigaciones de Cinco Saltos y del grupo COER logró la recaptura de Pablo Soto, de 31 años, quien estaba refugiado en una vivienda de la localidad rionegrina de Cinco Saltos. La investigación fue desplegada por personal de la división Recaptura de Evadidos.

Traslado de Pablo Soto a la comisará de Cinco Saltos. Fuente: (X)
Los datos que los investigadores pudieron recabar fueron que Soto solía frecuentar dos domicilios ubicados en calle Aconcagua de Cinco Saltos; por lo tanto, fueron solicitadas las correspondientes órdenes de allanamientos a la Justicia de Río Negro. En una de las viviendas, fue sorprendido el prófugo y se lo pudo detener, según se informó.
Actualmente, el personal policial se encuentra realizando los trámites de rigor para la extradición del detenido a la provincia de Neuquén, donde enfrentará cargos por amenazas agravadas y evasión, antes de ser reingresado en un complejo penitenciario de la región.

Foto del prontuario de Pablo Soto. Fuente: (Policía de Neuquén)
Soto protagonizó una cinematográfica fuga de la penitenciaría de Cutral Co en la noche del domingo, 1 de septiembre. Se encontraba en un sector especial de ese penal, debido a los conflictos que mantenía con otros reclusos. Saltó un muro de más de 5 metros de altura, cortó dos alambrados perimetrales y escapó bajo el amparo de la oscuridad del lugar.
Al momento de su fuga, Pablo Soto purgaba una condena desde el 2017 por robo calificado y encubrimiento. Había sido alojado en un anexo al pabellón 3 de la Unidad 22 por problemas con otros reclusos.