Dos vuelcos de similares características ocurrieron esta mañana, lunes 18 de noviembre, en la Ruta 7, a la altura del Cañadón de las Cabras, con escasos minutos de diferencia. Mientras el personal policial asistía al primero de los accidentados, debió socorrer a otros tres protagonistas del segundo siniestro. El conductor del primer vuelco carecía de seguro para circular, mientras que el del segundo se encontraba en avanzado estado de ebriedad.
De acuerdo con lo informado a Minuto Neuquén por el subcomisario José Luis Colimán, de la Dirección Tránsito de la Policía, el primer incidente vial ocurrió a las ocho menos cuarto de la mañana en la Ruta 7, a la altura del barrio Coperso.

El lugar donde ocurrieron los dos vuelcos consecutivos. Fuente: (Policía de Neuquén)
Por causas que se investigan, el conductor de un Peugeot 207, identificado como Braian Acosta, de 26 años y con domicilio en Centenario, perdió el control del vehículo mientras circulaba en sentido Centenario-Neuquén, golpeó contra la banquina oeste y volcó.
Se informó que Acosta no presentaba lesiones, por lo que no se requirió asistencia médica. La alcoholemia dio resultado negativo, pero al solicitarle la documentación, se constató que carecía de seguro obligatorio para circular, por lo que el automóvil fue secuestrado y puesto a disposición del Tribunal de Faltas de Neuquén.

El Peugeot 207 quedó en el fondo de un zanjón. Fuente: (Policía de Neuquén)
Cuando estaba por finalizar el trabajo de los agentes de Tránsito en el primer vuelco, debieron intervenir en otro que ocurrió a pocos metros de distancia, pero con características más graves.
Colimán informó que a las 8:45, también en el Cañadón de las Cabras, se produjo el vuelco de un Ford Fiesta color rojo, ocupado por tres personas que viajaban en dirección Neuquén-Centenario.

El conductor se recostó al costado del vehículo. Tenía 2.10 gramos de alcohol en sangre. Fuente: (Policía de Neuquén)
Según destacó el funcionario, al parecer el conductor del auto se distrajo por las imágenes del Peugeot que había volcado en la banquina opuesta, pasó por encima del guardarraíl y volcó sobre la banquina Este.
En ese vehículo iban tres personas: Arispe Patiño Limber, conductor de 36 años, María Claros de 41, y Ariel Montaño de 37. Los tres ocupantes se encontraban en el interior del Ford Fiesta cuando llegaron los primeros agentes. Fue convocado un camión cisterna de Bomberos y una ambulancia del SIEN que trasladó a Montaño al hospital Castro Rendón, mientras que a Claro y Arispe los llevaron al hospital Natalio Burd.

Policías conversaron con el conductor del rodado. Fuente: (Policía de Neuquén)
De acuerdo con lo señalado por Colimán, en el lugar del siniestro no se le pudo realizar el test de alcoholemia a Arispe, pero sí unos minutos después en el hospital de Centenario. El resultado fue que tenía 2,10 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, presentó una licencia de conducir vencida.
Del interior del auto, producto de los tumbos, se desprendieron la rueda de auxilio y varias botellas de cerveza. El automóvil fue removido por una grúa y quedó a disposición de Tránsito y del Juzgado de Faltas de Neuquén.