El concejal del MID Cutral Co, Fabián Godoy, presentó un proyecto de ordenanza en el Deliberante local para “anular la prohibición del uso de pirotecnia en la localidad” y adecuar la norma a la utilización de elementos insonoros o lumínicos. Según explicó el edil al medio local La Voz, el abogado de la Cámara de Comerciantes de Artículos Pirotécnicos le ayudó en la elaboración de la iniciativa, que ahora deberá debatir el cuerpo.
Godoy explicó que, en varios municipios, por ejemplo de la provincia de Buenos Aires, existen ordenanzas en el mismo sentido que propone el actual proyecto. Opinó que la prohibición, tal como rige actualmente, no cumplió con el objetivo de terminar con el uso de la pirotecnia, sino que, más bien, fomenta la venta clandestina por deficiencia en los controles y no se conoce “si están aprobados por Anmat (sic) o por Fabricaciones Militares”, expresó, según reproduce el medio local.

El concejal del MID Cutral Co, Fabián Godoy. Fuente: (X)
El edil remarcó que, a pesar de prohibición que establece la ordenanza, los productos se venden y no se sabe quién los fabrica, ni cómo se acopian o trasladan “o si hay un polvorín en el patio de un vecino, en un gallinero o en un galpón”, lo cual supone un riesgo tremendo. Señaló que la pirotecnia legal, por el contrario, “contiene un montón de protocolos, desde quién los fabrica, lo distribuye y qué elementos están autorizados para la venta”. Además, indicó que la actividad “genera muchas fuentes de trabajo, que ganan mucho dinero en pocos días”.
Aseguró que su proyecto contiene una lista de artículos que rompen una determinada barrera de sonido que molesta a los vecinos, los animales o personas con autismo, por lo cual prevé la comercialización de productos insonoros, “orientada fundamentalmente a fuegos de artificio lumínicos y no explosivos”, o con un rango máximo de ruido, dijo. En ese sentido, explicó que no deberá superar “el sonido de una moto normal o un camión basurero”.

El proyecto propone la utilización de pirotecnia insonora. Fuente: (El Universo)
Godoy especificó el daño que puede provocar el fuerte sonido que emiten, por ejemplo, las bombas de estruendo, que afectan a las personas e incluso a los animales, que se ponen mal, “se agitan, quedan tirados, sufren ataques de pánico”, expresó. En cambio, recordó que existen muchos elementos que no provocan daño, "como las estrellitas o el chasquibum" y que son el 70 % de la producción a nivel mundial, cerró.