Una enfermera de la localidad neuquina de Taquimilán fue acusada de haber robado y vendido vacunas del centro de salud en el que trabajaba y que estaba bajo su custodia. Como medida cautelar, deberá presentarse una vez al mes en la comisaría de esa localidad hasta la finalización de la investigación.
El pasado lunes 16 el fiscal de Chos Malal Victor Salgado y su asistente Romina Travieso acusaron a G.I.G –tal las iniciales de la enfermera– por el delito de peculado en calidad de autora.

Víctor Salgado, fiscal de Chos Malal. Fuente: (MPF)
La representante de la fiscalía explicó que el hecho, sin poder precisar la fecha exacta, ocurrió entre el 1 de agosto y el 31 de octubre de este año a las diez y cuarto de la noche, en el centro de salud de la localidad de Taquimilán.
Durante la imputación, Travieso detalló que la mujer, quien cumplía funciones como enfermera en ese lugar, en su carácter de funcionaria pública, se llevó dos vacunas contra el virus del papiloma humano que pertenecían al Hospital de Chos Malal. “Estas vacunas estaban destinadas a su colocación en niños y niñas en el ámbito de salud pública", indicó Travieso.
Posteriormente, en la localidad de Las Lajas, la imputada vendió a otra mujer las vacunas por la suma de 320.000 pesos. “Con este accionar utilizó las vacunas que le fueron confiadas en razón de su función para su propio beneficio, sacando un provecho económico”, afirmó la asistente letrada.

La Policía allanó la vivienda de la enfermera acusada. Fuente: (Policía de Neuquén)
Por último el Ministerio Público Fiscal sostuvo que la imputada cometió el hecho en ocasión de su cargo y función como enfermera de un centro de salud público, a partir de que le fue confiada la custodia de las vacunas por el director del Hospital de Chos Malal. En ese sentido la asistente letrada afirmó que la mujer “quitó las vacunas de la esfera de custodia del centro de salud de Taquimilán, destinándolas a un fin extraño de los que tiene la entidad”, finalizó.
El juez de garantías Eduardo Egea dio por formulados los cargos por el delito atribuido y fijó un plazo de 3 meses para la investigación penal. Asimismo, ante el pedido del fiscal, dispuso que por el mismo término la acusada asista una vez por mes a la comisaria de Taquimilán.